"Están viviendo en los años 60 y nadie entiende todavía el porqué", planteó el senador del Partido Nacional.
El senador Sebastián da Silva y la vicepresidenta Carolina Cosse se cruzaron en una sesión del Senado este miércoles luego de que el Frente Amplio propusiera discutir una moción como "grave y urgente" sobre el "bloqueo de combustible" de Estados Unidos a Cuba.
Cuando el nacionalista Da Silva tomó la palabra, decidió apuntar directamente al gobierno por plantear la moción. "Por estas horas hay en el seno del gobierno una especie de análisis acerca de la caída de la aprobación popular en las encuestas, están preocupados. ¿Cuál es la excusa más básica que tiene el político a la hora de no asumir sus propios errores? Decir lo siguiente: 'Es un error de comunicación'. Le echa las culpas a los comunicadores y no se da cuenta que una cosa tan colgada de los pelos como distraer la atención con urgencia del Senado de la República con este tema de Cuba es lo que los hace bajar en la aprobación", apuntó.
"Están viviendo en los años 60 y nadie entiende todavía el porqué. ¿Cómo alguien que tenga aprobado el manual básico de ciencia política puede imaginar que este tema de Cuba es grave y urgente? Cuando hay al menos 15 departamentos que nadie sabe qué va a pasar con la sequía. Cuando hay circunstancias trágicas a nivel del INAU y cuando la seguridad es un despatarro. ¿Por qué nos hacen perder el tiempo hablando de Cuba?", agregó.
"Vayan y hagan caravanas, junten los remedios y si pueden vayan también a Cuba. Nadie los va a extrañar pero no distraigan la atención del Senado de la República", gritó.
Cuando Da Silva señaló que "solo al gobierno de Yamandú Orsi se le ocurre plantear esto como grave y urgente", Cosse respondió desde su lugar de presidenta del Senado. "Senador, senador, le pido que no haga referencias políticas y que respete la institución presidencial".
"Al Frente Amplio de Fernando Pereira...", quiso repetir Da Silva y Cosse reiteró la advertencia. Cuando Da Silva volvió a hacer referencia, Cosse le cortó el micrófono.
Da Silva siguió hablando y le dijo a Cosse: "¿Hasta cuándo me va a cortar?". Cosse le dio la palabra y Da Silva volvió a gritar. "Váyanse a Cuba de una vez, vean cómo prolifera desde el comunismo cubano, váyanse váyanse", terminó gritando luego de que Cosse le volviera a cortar el micrófono.
Al momento de la votación, los legisladores de la oposición decidieron levantarse de su asiento. "Yo me voy a levantar de la banca, voy a trabajar a mi despacho, no voy a participar y volveré cuando el Frente Amplio lo considere", dijo el senador nacionalista Javier García.
También Pedro Bordaberry, Andrés Ojeda y otros legisladores opositores fundamentaron en contra de tratar el tema. Luego Bordaberry realizó una publicación en X en la que criticó la decisión. "Me vine a trabajar a mi despacho; no entiendo como los Senadores del Frente Amplio no se dan cuenta que los uruguayos quieren que trabajemos para solucionar sus problemas no para seguir haciendo relatos ; han perdido contacto con la realidad; tremenda inseguridad; perdida de empleos; atraso cambiario; y ellos haciendo declaraciones sesentistas defendiendo al régimen cubano", aseguró.
Me vine a trabajar a mi despacho; no entiendo como los Senadores del Frente Amplio no se dan cuenta que los uruguayos quieren que trabajemos para solucionar sus problemas no para seguir haciendo relatos ; han perdido contacto con la realidad; tremenda inseguridad; perdida de… pic.twitter.com/rNSEqbUiK0
— Pedro Bordaberry (@PedroBordaberry) March 4, 2026
La Cámara Alta terminó votando afirmativamente la moción solo con los votos del Frente Amplio. "La Cámara de Senadores expresa su profunda preocupación y rechazo ante la orden ejecutiva estadounidense que impone un bloqueo de combustible a Cuba", comienza.
"Esta medida, que profundiza el bloqueo económico, comercial y financiero establecido contra Cuba desde 1960, no sólo es grave por constituir una nueva violación del derecho internacional, sino, sobre todo porque provocará serias y previsibles consecuencias humanitarias, al afectar servicios esenciales como la generación y distribución de alimentos y la atención hospitalaria", continúa.
"Se pueden tener grandes diferencias con una forma de gobierno, se puede reclamar otro tipo de gobernanza y mayores libertades, pero eso no puede justificar la adopción de medidas coercitivas unilaterales de alcance extraterritorial, que terminan funcionando como un castigo colectivo contra el propio pueblo que se supone se pretende ayudar”, concluye.

