El agente de 24 años, que el sábado 9 de agosto estaba con un grupo de amigos -hinchas de Peñarol- mirando el clásico del fútbol uruguayo en la casa de un conocido en Toledo, mató a dos hinchas de Nacional tras un intento de rapiña.
El policía que mató a dos hinchas de Nacional en Toledo (Canelones) declarará esta semana ante Fiscalía. Mientras permanece emplazado, su defensa insistirá en que el efectivo actuó en legítima defensa y pedirá que el caso se archive.
El agente de 24 años, que el sábado 9 de agosto estaba con un grupo de amigos -hinchas de Peñarol- mirando el clásico del fútbol uruguayo en la casa de un conocido en Toledo, mató a dos hinchas de Nacional tras un intento de rapiña.
De los seis delincuentes que llegaron en dos motos para intentar robar una bandera de Peñarol, uno estaba armado y apuntó directamente al grupo de personas que se encontraba comiendo un asado. Ese día el funcionario policial mató a dos, mientras que los otros cuatro fueron capturados por la Policía y posteriormente condenados por un delito de rapiña especialmente agravada.
El funcionario policial obtuvo la libertad el mismo día de ocurridos los hechos, pero mantuvo la calidad de emplazado, mientras la Fiscalía avanza en la investigación.
Ahora el fiscal Juan Luis Álvez buscará determinar la responsabilidad del policía, teniendo en cuenta que disparó unas 15 veces y mató a los delincuentes cuando huían del lugar.
El abogado del efectivo, Rodrigo Rey, insistirá en la audiencia que su defendido actuó en legítima defensa y presentará su teoría del caso, tomando como insumo las cuatro condenas que se obtuvieron por proceso abreviado, es decir que los delincuentes aceptaron la culpabilidad de los hechos acusados.
Para la defensa está claro que los delincuentes premeditaron el ataque y que el efectivo actuó en protección de los presentes, incluido los niños que estaban en el lugar.
