La investigación comenzó el 11 de setiembre, cuando ingresó un llamado al 0800 2121 alertando sobre una boca de venta de estupefacientes que funcionaba en Neptunia bajo la fachada de un aserradero.
Una denuncia anónima por una presunta boca de drogas terminó revelando una compleja maniobra criminal que tenía como objetivo asaltar la sucursal del banco BBVA ubicada en 25 de Mayo y Zabala, en plena Ciudad Vieja, mediante la excavación de un túnel subterráneo.
La investigación comenzó el 11 de setiembre, cuando ingresó un llamado al 0800 2121 alertando sobre una boca de venta de estupefacientes que funcionaba en Neptunia bajo la fachada de un aserradero. A partir de ese dato, la Policía inició una pesquisa por narcotráfico que derivó en el seguimiento de Jorge Fulco, un narcotraficante conocido y procesado en 2012, quien realizaba viajes frecuentes a un local ubicado en Colón y 25 de Mayo, junto a otro ciudadano uruguayo vinculado al movimiento de grandes cargamentos de droga.
Ese local había sido alquilado en agosto por una mujer paraguaya con documentación argentina, supuestamente para utilizarlo como depósito. Sin embargo, los investigadores determinaron que desde allí se habría iniciado la excavación de un túnel.
A mediados de diciembre, la investigación dio un giro clave cuando la Dirección de Inteligencia recibió información de la Agencia Brasileña de Inteligencia (ABIN), que advertía sobre un plan del Primer Comando de la Capital (PCC) para robar una institución financiera en Uruguay mediante un túnel. Ante esa alerta, se reforzaron los equipos de investigación ante la posibilidad de que el golpe se concretara durante las fiestas tradicionales.
El 20 de enero, la misma mujer que había alquilado el local de Ciudad Vieja alquiló una vivienda en El Pinar, donde se instalaron al menos cuatro ciudadanos brasileños. Vecinos declararon a Telemundo que era frecuente el movimiento en la casa, con vehículos de matrícula extranjera y uruguaya. El contrato, que se extendía hasta el 20 de marzo, fue abonado íntegramente en efectivo y por adelantado.
El 3 de febrero, ambas investigaciones —la de drogas y la del posible robo bancario— confluyeron cuando personal de Narcóticos allanó el local de Colón y 25 de Mayo y descubrió un túnel que conectaba con la red Arteaga, el histórico sistema de desagües que atraviesa el subsuelo montevideano.
Un cable instalado por los delincuentes dentro del túnel y el alcantarillado permitió a los investigadores seguir el trazado hasta el verdadero objetivo del plan: la sucursal del banco BBVA de 25 de Mayo y Zabala, ubicada a unos 300 metros del punto de inicio. Desde allí, el grupo había comenzado a cavar un segundo túnel que conectaría el sistema de desagüe con el banco, utilizando el cableado para alimentar las herramientas eléctricas.
Los delincuentes llegaron a avanzar ocho metros en dirección a la sucursal del BBVA, pero el plan fue desbaratado antes de que pudieran ingresar a la entidad financiera.
En total, fueron detenidos cuatro ciudadanos brasileños, dos paraguayos y cinco uruguayos, quienes fueron enviados a prisión por delitos de tráfico de drogas, asociación para delinquir y hurto especialmente agravado en grado de tentativa.

