En cuanto a su funcionamiento, el jerarca explicó que el dispositivo “proyecta dos dardos que producen una descarga eléctrica en el cuerpo” de la persona, lo que genera una inmovilización provisoria durante algunos segundos.
La Policía Nacional y el Ministerio del Interior avanzan en la incorporación de pistolas taser (armas de electrochoque) como una nueva herramienta dentro del uso de la fuerza. Así lo explicó el comisario mayor Víctor Torres, director general del Centro de Comando Unificado, quien detalló el funcionamiento del dispositivo, los controles previstos y el plan de despliegue en el país.
“Estamos incorporando una nueva tecnología, que son los dispositivos taser”, señaló Torres en entrevista con Telemundo, y explicó que se trata de “dispositivos electrónicos de inmovilización muscular” que permiten “inmovilizar momentáneamente a una persona”. Según indicó, se trata de “un nuevo elemento dentro del uso de la fuerza”, con el objetivo de evitar el empleo de medios más letales.
En cuanto a su funcionamiento, el jerarca explicó que el dispositivo “proyecta dos dardos que producen una descarga eléctrica en el cuerpo” de la persona, lo que genera una inmovilización provisoria durante algunos segundos. Ese tiempo, precisó, “permite restringir la movilidad de esa persona”.
Torres destacó que el uso de las taser cuenta con múltiples mecanismos de control. “Esta tecnología es auditable, queda todo registrado en el propio dispositivo”, afirmó, y agregó que su activación pone en funcionamiento cámaras corporales que registran todo el procedimiento. Además, el uso del arma es informado de forma inmediata al Centro de Comando Unificado, que puede visualizar en tiempo real lo que ocurre en la calle.
Cada vez que se utilice una taser, explicó, se activará un protocolo específico: la persona inmovilizada es asistida y trasladada a un centro de salud, mientras que Policía Científica concurre al lugar para realizar el relevamiento correspondiente. “Todo debe quedar documentado para elevarlo a la Fiscalía”, subrayó.
Consultado sobre la potencia del dispositivo y los riesgos asociados, Torres afirmó que se trata de una herramienta “aprobada a nivel internacional y regional” y que cuenta con el aval de Naciones Unidas. “No afecta la salud”, aseguró, y agregó que informes científicos internacionales descartan riesgos incluso en personas con marcapasos o afecciones cardíacas.
Respecto a las situaciones en las que se prevé su utilización, el director del Centro de Comando Unificado indicó que se empleará cuando una persona “agreda a terceros, intente agredir a los funcionarios intervinientes o represente un peligro para su propia vida”. En ese marco, sostuvo que la taser permite “inmovilizar momentáneamente y no utilizar otros medios más letales”.
Torres comparó esta herramienta con otras opciones no letales, como las balas de goma, y advirtió que estas últimas pueden generar lesiones graves. “La bala de goma puede introducirse en la cavidad ocular y causar mucho daño. Este dispositivo es una herramienta tecnológica de primer mundo, de capital importancia y oportuna para la Policía Nacional”, afirmó.
En cuanto al plan de implementación, el jerarca informó que ya culminó la capacitación de instructores y operadores, quienes recibieron formación específica en legislación y uso de la fuerza. En una primera etapa, los dispositivos serán distribuidos en el área metropolitana y comenzarán a utilizarse una vez que se completen los últimos trámites administrativos.
Finalmente, Torres explicó que antes de disparar una taser se realizará una advertencia verbal. “Se alertará tres veces diciendo ‘taser, taser, taser’, tal como está reconocido a nivel internacional”, indicó, y reiteró que su uso estará reservado para situaciones en las que exista riesgo para la persona involucrada o para terceros.
