Ministro del Interior dijo estar "satisfecho" con la investigación por el atentado a casa de Ferrero: "En este país el que las hace las va a pagar"

Este miércoles la Justicia imputó a dos personas más por su supuesta participación en el atentado contra la casa de la fiscal

El ministro del Interior, Carlos Negro, habló tras las nuevas imputaciones en la causa que investiga el atentado a la casa de la fiscal de Corte subrogante, Mónica Ferrero. El jerarca señaló que está "muy satisfecho con lo que viene siendo la investigación" y que a pesar de las cinco imputaciones, esta "aún no termina".

"Terminamos prácticamente desbaratando a esta asociación de personas para cometer delito que protagonizaron el atentado a la fiscal. Estamos muy satisfechos con lo que viene siendo la investigación que aún no termina, cayeron algunos de ellos, estamos apuntando a seguir. Hasta ahora han sido los autores materiales, se han sumado autores intelectuales del hecho lo cual nos da gran satisfacción porque elevamos la mira porque no nos quedamos con los eslabones más débiles", sostuvo este jueves en rueda de prensa.

Negro agregó que no podía dar detalles sobre cuántas personas integran la organización debido a que la investigación se encuentra bajo reserva judicial. A su vez, tampoco quiso señalar si el atentado tenía vinculación con el narcotraficante Sebastián Marset, que se encuentra prófugo de la Justicia de varios países (no de la uruguaya, sin embargo).

"Los mensajes lo dan los hechos, ocurrieron hechos que  no debieron haber ocurrido y una vez ocurridos la Policía actuó con la premura y el profesionalismo que debía actuar. En este país el que las hace las va a pagar", sentenció.

Este miércoles la Justicia imputó a dos personas más por su supuesta participación en el atentado contra la casa de la fiscal.

Policía retirado y su hijo fueron imputados por supuesta participación en el atentado a la casa de la fiscal de Corte Mónica Ferrero

Un policía retirado y su hijo fueron los nuevos imputados en la causa, que investiga el ataque contra la vivienda de la fiscal, ocurrido el pasado domingo 28 de setiembre. Ese día hubo disparos y la detonación de una granada en la casa del barrio Jacinto Vera donde reside Ferrero, pero nadie resultó herido.

El más joven de los dos fue imputado por los delitos de asociación para delinquir, atentado agravado y estrago y deberá cumplir prisión preventiva hasta el 7 de abril. Por su parte, a su padre se le tipificó los delitos de tráfico interno de armas y municiones y receptación agravada. Cumplirá prisión preventiva hasta el 7 de enero.

El policía retirado tiene 55 años. Cuando la Policía allanó el lugar donde vive encontró una pistola Glock y municiones 9 milímetros. Su hijo, de 28 años, ya estaba preso por lesiones graves y fue conducido a declarar por esta causa desde la cárcel. Fue detenido la semana pasada por una investigación sobre otro hecho.

El más joven de los hombres tiene vínculos con la banda criminal de los Albín y había viajado a Paraguay poco antes del ataque. Los investigadores creen que el motivo del viaje podría ser recibir instrucciones directamente del "cerebro" del atentado.

Anteriormente se habían imputado a otros tres. El primero de ellos fue arrestado el mismo día del hecho, acusado de brindar apoyo logístico a los que ingresaron al patio de la casa. La Justicia lo formalizó por los delitos de asociación para delinquir, atentado agravado, estrago y receptación.

El pasado viernes, fueron imputados los otros dos sospechosos. Los delitos imputados fueron por asociación para delinquir, receptación agravada e incendio. Uno de ellos fue señalado además como coautor de un delito de atentado agravado y estrago, mientras que el otro fue imputado como cómplice del atentado agravado.