"Esta muerte no es producto de un hecho aislado, sino de años de violencia y abusos", señalaron.
El 27 de mayo de 2025 la lluvia golpeaba con fuerza el techo de chapa de la casa de Carlos en el barrio El Monarca, a las afueras de Montevideo. Su hijo, Moisés de 28 años, lo había asesinado de varios disparos y el cuerpo del hombre, de 57 años, yacía en el suelo.
Algo llamó inmediatamente la atención de los investigadores: las lágrimas de los familiares lloraban la suerte del asesino y no de la víctima.
La investigación reveló que el hombre que yacía muerto había abusado física, psicológica y sexualmente de sus hijos durante años, e incluso había estado en prisión por reiterados delitos de atentado violento al pudor luego de que una de sus hijas –y hermana de Moisés- denunciara los actos de su padre.
La familia de Moisés, en particular dos de sus hermanas, hicieron una defensa pública del imputado asegurando que aquel crimen era una respuesta a años de violencia.
De acuerdo a su relato, el joven era agredido con golpes de puño y varillas de madera por parte de su padre, que le prohibía tener amigos. A su madre la golpeó tantas veces que perdió todos sus dientes fruto de las agresiones constantes.
Los familiares piden que el joven sea absuelto y a esta hora se movilizan afuera del juzgado, previo a la audiencia que definirá la condena del joven. "Esperamos la absolución", expresó a Telemundo Sara Pereira, hermana de Moisés.
"Eso es lo que pide el abogado, que se aplique el artículo 36 (del Código Penal). Esta muerte no es producto de un hecho aislado, sino de años de violencia y abusos. Era la muerte de nuestro padre o de nuestro hermano", agregó.
Sara contó que denunció a su padre por abuso, pero "el trauma no tiene fecha de caducidad y se reactiva en el día a día".
"Nuestro deseo siempre fue que estuviera muerto porque fue una sombra en nuestra vida. La consigna de la lucha es que un padre que abusa, tortura y viola deja de ser padre para convertirse en agresor. No puede ser que hoy el vínculo nos esté condenando a 18 años, es algo irrisorio", subrayó.
En tanto, la madre de Moisés, Mercedes Pereira, sostuvo que "pase lo que pase" van a apelar. "Mató a un abusador, torturador y violador. Me animé a hablar después de que estuvo muerto, pero después de muerto nos sigue enterrando en vida como familia, mi hijo sigue ahí adentro, el día a día es una agonía", señaló.

