“Lo retenemos inmediatamente y no pasa un segundo de que está en el suelo que justo pasaba la Policía y ellos hacen el arresto”, contó a Telemundo Federico.
La rapiña ocurrida este jueves en la panadería Plus Ultra, en el barrio La Blanqueada, terminó con la detención de un delincuente tras una persecución que protagonizó el propio dueño del comercio, Federico, junto a otras personas.
Federico contó a Telemundo cómo reaccionó al advertir el intento de robo. “En el momento uno actúa y después piensa. Es una situación de estrés máximo”, relató. Según explicó, todo el hecho duró apenas un minuto. “No hay mucho tiempo de pensar. Yo estaba en mi oficina, levanto la cabeza y lo veo que está cinchando el cajón de la registradora”, recordó.
Ante la situación, decidió intervenir. “Bajé en un salto a la escalera y en un salto al mostrador, ya estaba para pelearme con el loco, y ahí veo que tiene como un cuchillo, entonces no me quería acercar”, señaló. El delincuente escapó corriendo y comenzó una persecución por la vía pública. “Sale corriendo y nosotros atrás. Fueron como dos cuadras”, contó.
Durante la huida, otra persona intentó interceptarlo. “Se le atraviesa, quiere hacer como un salto mortal, no sé qué inventó, y él se cae. Ya estaba cansado y como que se empieza a entregar”, describió Federico. En ese momento, lograron reducirlo. “Lo retenemos inmediatamente y no pasa un segundo de que está en el suelo que justo pasaba la Policía y ellos hacen el arresto”, agregó.
El episodio de este jueves terminó sin heridos y fue tomado con humor una vez pasado el susto. El comerciante recordó que semanas atrás la situación fue mucho más grave. “El 6 de enero nos asaltaron casi próximo al cierre. Entraron con un revólver. Yo no estaba, pero asaltaron a las personas que estaban en el mostrador y se llevaron la recaudación de todo el día”, relató. Federico indicó que no descartan que se trate del mismo delincuente.
Consultado sobre la seguridad en el barrio, fue contundente: “Es bravo, la verdad que es bravo. Es un barrio que está complicado, todos los días tenemos problemas”. Según explicó, desde que abrieron el local el año pasado han tenido reiterados incidentes. “Venían no a pedir un alimento, sino a prepotear, a exigir. Hemos tenido varios problemas; la primera semana creo que hice tres arrestos civiles”, sostuvo.
Respecto a la presencia policial, Federico señaló que existe, aunque reconoció las limitaciones. “Hacen lo mejor que pueden. Es un tema de recursos y disponibilidad”, afirmó. Recordó que en una oportunidad, tras una rapiña armada, la respuesta fue que no había móviles disponibles. “Yo no culpo a la Policía por la situación”, concluyó.
