El relato de Romina y Antonella, dos mujeres trans que denuncian discriminación en Jackson Bar

"Flaco, flaca, flaque, no sé muy bien lo que sos", le dijo uno de los encargados del lugar. El video fue difundido a través de las redes sociales.

El viernes en la noche Romina Juani y Antonella Correa estaban en Jackson Bar, un boliche ubicado en la calle Jackson en Montevideo.

Según el relato de ambas hacía casi dos horas que habían entrado, cuando un patovica les dijo que se tenían que retirar.

El relato de Romina:

Concurrimos con mi amiga al boliche Jackson Bar. pudimos entrar normalmente, como todas las personas que estaban en la puerta. Ingresamos, estuvimos adentro una hora y media o dos. Si mal no recuerdo, consumimos un trago o dos, más de eso no consumimos. Después de eso se acerca un chico que es patovica, y cordialmente a decirnos que nos teníamos que retirar, que no era por él, que él tenía que hacer su trabajo. En el momento yo le pregunto el por qué. Yo entiendo el derecho de admisión, no estoy en contra de eso. Pero por qué pudimos ingresar y después sin ningún motivo nos sacan. Y no nos daba ningún tipo de explicación. Entonces empezamos a reclamar el dinero que habíamos gastado adentro. El encargado que está en la puerta, que en el video se ve claro que es un chico que está con camisa blanca, se acerca a nosotras diciéndonos que estábamos ‘alcoholizados’ y tratándonos ‘flaco, flaca, flaque, no sé muy bien lo que sos’. Esas fueron las palabras de los encargados en la puerta, frente a todo el mundo. Amenazaban con filmar, amenazaban con llamar a la Policía. Nunca lo hicieron. La que llamó a la Policía fue mi amiga, en el lugar, en el momento. Esperó al patrullero, hizo la denuncia en el momento. Al otro día me encargué un poco de las redes sociales, porque yo ya sabía que habían tenido malas experiencias con este lugar. No solamente personas trans, sino cualquier persona, por gordo, por flaco. Son bastantes discriminadores.

Antonella contó cómo se sintió tras el incidente:

Fue super impactante. Todo el tiempo se referían a nosotras como varones y nunca respetando nuestra identidad de género. Lo viví muy fuerte, me lastimaron. Nos ha marginado mucho la sociedad, como para que vengan ellos a marginarnos de la nada. Nos dolió muchísimo. No me lastimaron físicamente, porque cuando empezó todo el problema le dije ‘si tú me tocás, yo tengo documento femenino y ante la ley soy una mujer. Si me tocás, te voy a iniciar una demanda’. Cuando me empezaron a agredir, nos decían esas cosas hirientes que no nos merecíamos, no estábamos haciendo nada. Hace muchos años que salimos juntas, respetamos a las personas, tanto mujeres como hombres. Respetar para ser respetadas.

¿Que argumentos les dieron para expulsarlas del lugar? “Primero que nada uno de ellos nos decía ‘fijate que yo tengo un hijo gay, así que yo estoy en su lugar’. La verdad es que si tiene un hijo gay no le está inculcando buenas cosas porque a nosotras todo el tiempo nos trataban como hombres. Si tiene un hijo gay, no entiendo cómo actúa así. El argumento de ellos… nos señalaban a otras chicas y nos decían que las trans son gritonas, mira como son las otras cosas. Yo le dije, vos a mí no me sacaste del boliche por yo estar gritando. Yo estoy gritando porque nos estas sacando del boliche sin justificación. Cuando ingresamos al boliche estábamos absolutamente igual que cualquier otra chica en el lugar. No tenían argumento. Uno de ellos es un encargado que yo tengo en redes sociales, que nos hizo ingresar, capaz que porque tiene buena onda conmigo. Ahora, cuando ya estamos una hora y media adentro y el dueño o gente importante se enteró de que dos chicas trans estaban dentro del boliche, nos mandaron sacar, porque evidentemente no quieren transexuales dentro del boliche”, relató Romina. 

Una vez en la puerta, Antonella dijo que le tocó el brazo para preguntarle por qué las retiran. “Ahí es cuando me empezó a decir que no lo toque, que me iba a dar una paliza porque soy un hombre. Ahí fue cuando realmente no tuve otra cosa que el instinto de defenderme y le dije: ¿Qué me estás diciendo? Y ahí empezaron los gritos”, relató.

Antonella llamó a la Policía e hizo la denuncia en el momento, en la puerta del boliche:

“La Policía fue super cordial, super amable. Hice la denuncia. Un cuarto chico, que se ve que era encargado, cuando se acerca. El policía le dice: ‘¿qué pasó?’. Y cuando se acerca le dice: ‘acá, los muchachos empezaron a armar quilombo’. Y delante mismo del policía, le digo: ‘¿ves cómo me estás tratando, aún delante de la Policía? ¿de muchacho?’. La policía fue muy cordial, nos tomaron la denuncia muy cordialmente. Jorge se llamaba el muchacho, la verdad no tengo palabras para agradecerle a la policía”.

Los responsables del bar no quieren hablar por ahora, y se limitaron a decir que “están haciendo los pasos debidos y correctos”.

La Intendencia de Montevideo los convocó para escuchar su versión. También se contactó con las denunciantes.

Desde la Intendencia se informó que se ha trabajado en formación y sensibilización del personal de los boliches en estos temas.

Si se comprueba que hubo discriminación y que eso es una política del local, se puede llegar a retirar la habilitación.


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