¿A qué responde el déficit de Ancap? Debaten Bordaberry y Otheguy

1

Ambos senadores integran la comisión investigadora de Ancap y debaten en Código País sobre la deuda millonaria del ente autónomo.

¿Cuál es el cometido de la comisión investigadora de Ancap?

Marcos Otheguy (MO): La investigadora establece que su cometido es la investigación de la posible existencia de irregularidades del ente autónomo Ancap. Nosotros no hemos encontrado elementos irregulares en la gestión de Ancap. Pensamos que Ancap hizo lo que tenía que hacer en base al compromiso programático y en base a dar cuenta a un plan estratégico del Ministerio de Industria, con un objetivo de cambio de la matriz energética de Uruguay.

Pedro Bordaberry (PB): Ancap perdió en los últimos dos años 500 millones de dólares. En el 2004 tenía un pasivo de 400 millones de dólares y hoy tiene un pasivo de 1.900. Es nuestra tarea ver qué pasó e investigar, sobre todo en estos momentos de crisis en Argentina y Brasil y de enlentecimiento de la economía. Nosotros apuntamos, con el trabajo de la comisión, a hacernos de la documentación y los testimonios para, por lo menos, concluir que haya un cambio. Es mucho dinero, es muy importante, tenemos el combustible más caro de las Américas y el 145 en el mundo.

Han habido malas decisiones que han afectado los números de Ancap, ¿a qué responde el déficit?

MO: En el quinquenio pasado hubo una decisión del gobierno de hacer una apuesta muy importante sobre la matriz energética. Eso toma lo que fue el acuerdo multipartidario, que colocó el tema de la energía como un tema estratégico. Uruguay venía creciendo y tenía que hacer una apuesta muy fuerte: para asegurarnos la soberanía energética, para ir hacia una matriz energética más compleja y para lograr la sustentabilidad. Por lo tanto, se elaboró un plan que el gobierno aprobó con una gran inversión. Ancap tenía que hacer un aporte a ese plan estratégico, en el entorno de los 800 millones de dólares. Eso fue lo que Ancap invirtió en ese período de gobierno. Hay que establecer que Ancap cumplió con una definición estratégica del gobierno. Ancap para invertir ese monto de dinero tenía que endeudarse. El primer endeudamiento que tomó Ancap fue el convenio con Pdvsa.

PB: Hay que distinguir dos cosas: una cosa es el endeudamiento de Ancap y otra cosa es el déficit. El endeudamiento que se tomó con la línea de crédito de Pdvsa no fue la pregunta. La pregunta fue: ¿qué originó la pérdida de Ancap? Por qué perdió 800 millones de dólares no voy a contestar yo. Vamos a ver qué dijo la gente de Ancap, qué dijo el Ministerio de Economía. El expresidente de Ancap, Sendic, primero dijo que fue porque subvencionamos el transporte público capitalino, salió el Ministerio de Economía a decir que eso no es cierto. Lo siguiente que dijeron fue que se debe a las variaciones del tipo de cambio, tampoco es válido. El tercer argumento que manejó Sendic es que se debe a que desde el Ministerio de Economía no se reconocieron costos. Pero Danilo Astori dijo que eso no es cierto. Me parece que si vamos a identificar el déficit tenemos que ir a lo que dijo Astori: nunca nos plantearon el aumento en una cantidad de costos a las estaciones, a Petrobras, y un aumento en la masa salarial por encima de todas las empresas públicas. Ancap refina petróleo y le vende a las estaciones; y hay unos costos que les aumentó a sus distribuidores y que no estaban hablados con Economía. Astori desmintió a Sendic, entonces acá pasa algo claro: o nos está mintiendo Sendic o nos está mintiendo Astori.

¿Para usted hay irregularidad?

PB: Se lo voy a contestar en diciembre, sería irresponsable si le contestara antes de terminar de investigar.

MO: Yo no voy a calificar de mentiras o de verdades, puede haber perspectivas distintas de actores de gobierno. Las afirmaciones de Sendic no trasladaban la responsabilidad al subsidio del boleto. Con respecto a los costos “Ancap” no parecen costos desproporcionados a una empresa que multiplicó su facturación, hoy Ancap tiene 2.900 funcionarios. La masa salarial por persona aumentó un 30%. Ancap no tenía una reestructura funcional desde el año 1986. Con respecto a los costos operativos, aumentó un 35% y el mercado interno de venta de combustible aumento un 27%. Esos son los costos que Ancap reclamó en 2011 que se le reconociera y que no fueron reconocidos.

PB: Me alegro en el cambio respecto a la subvención. Ahora me entero que Sendic reconoce que el tema de la subvención no es. Ancap aumentó su masa salarial por encima de todos los funcionarios públicos del país. En estos cinco años son los que más tuvieron aumento real y además aumentó la cantidad de funcionarios. Al principio del período pasado Ancap le dijo al Ministerio de Economía que iba a aumentar 7% y que lo iba a pagar en ahorros, después pasaron cinco años y nunca reclamó esa diferencia, porque lo hizo por fuera de lo que había pactado con el Ministerio de Economía. Si será así que dice que perdió 800 millones de dólares y no los reclamó hasta enero de 2015. ¿No se dio cuenta que estaba perdiendo toda esa plata? Yo creo que lo que sucedió es que buscó una justificación para las pérdidas y se encontró la mala administración que había realizado. Resulta que gestionaron mal, trabajaron mal durante cinco años, aumentando costos y dando aumentos a quien no tenían que darlos. Eso es lo que está mal en serio porque muestra una forma de trabajar equivocada.

¿Las inversiones eran necesarias?

MO: Más que necesarias eran imprescindibles. No había otra. El tema de la desulfurizadora se viene discutiendo desde hace muchísimos años, Ancap realizaba la desulfurizadora o cerraba la refinería. Se ha hablado mucho del monto, en el plan del año 2010 se establecía que iba a costar 320 millones de dólares, terminó costando un poco más de 400 millones de dólares. Los precios leídos en dólares se duplicaron. Y no es solo la planta desulfurizadora, hay una serie de obras conexas que Ancap tenía que hacer. Era una inversión que Uruguay tenía que hacer. Este tipo de inversiones tienen a su vez impactos sociales y ambientales. La finalidad es tener un combustible con menos contenido de azufre. En líneas generales, eran inversiones necesarias para el Uruguay, yo diría que imprescindibles.

PB: Correctas no fueron. La planta desulfurizadora sí era necesaria, pero cuando se empezó a hablar de ella se dijo que iba a costar 90 millones de dólares, después 150 millones de dólares, y terminaron gastando 420 millones de dólares. Las plantas de cemento portland, el plan inicial era 118 millones de dólares, llevan invertidos 251 millones de dólares, y vino el gerente y dijo: en realidad le erré, y tenemos que invertir 240 millones más. Y el presidente de Ancap no sabía cuánto tenía que gastar. Ahí está el lío. Lo mismo pasó con la planta de cal de Treinta y Tres. El gerente encargado de estos errores sigue estando ahí. Nunca le erra para abajo, siempre le erra para arriba. Es un horror, claro que es necesario pero no de esta forma. Inauguraron la planta desulfurizadora, hicieron una fiesta con Cristina Kirchner y la Cámpora; en esa fiesta de inauguración se gastaron 560 mil dólares. No, no es la forma de trabajar de una empresa de todos los uruguayos. Está mal. Se están gastando mal la plata de los uruguayos.

MO: En esto conviene ser muy precisos. Si yo discuto esto, cuánto gasto cada vez que lleno el tanque, perdí. Yo entiendo. La explicación de los precios de los combustibles responde a una política global del país en materia impositiva. Con respecto a las inversiones, la planta desulfurizadora en el año 2010 se era consciente que valía más de 300 millones de dólares. La planta de portland, los 118 millones de dólares que se colocan en el plan estratégico eran para hacer una planta nueva (…). Cuando se establece en el plan estratégico se resuelve no hacer una planta nueva, se resuelve utilizar las dos plantas de Minas y Paysandú y hacerlas nuevas; por lo tanto, Ancap está haciendo dos plantas nuevas. Tenemos que ser conscientes que estamos hablando de dos plantas de portland absolutamente nuevas. Cada una de estas cosas tienen algunas explicaciones que no son un disparatario. Hay justificaciones muy sólidas para el plan de inversiones que Ancap presentó.

PB: Astori contó que en 2013 él y Lorenzo (ministro de Economía de aquel entonces) advirtieron sobre lo que estaba pasando en Ancap. Yo le pregunté: ¿cómo le fue? Y él respondió: “No tuve éxito”. El FA y el gobierno sabían que Ancap estaba pasado en sus inversiones. El año pasado perdimos 30 millones de dólares, este año vamos a perder alrededor de 20 millones de dólares y el año que viene unos 10 ó 12 millones de dólares. Discúlpeme, no solo cuando alguien carga la nafta que es importante saber el valor del combustible, es muy importante el que va en ómnibus, el fletero, el taximetrista, todo eso lo estamos pagando. Esta fiesta que hubo en Ancap durante tantos años, provocó esto. Yo lo que quiero es que cambien, que corrijan, que gasten bien el dinero. Para hacer bien las cosas en lo social, es necesario. Corrijamos por favor.

¿Hay un debate sobre la utilidad de las empresas públicas?

MO: Hay sectores políticos que han cuestionado el rol de las empresas públicas. Las inversiones que realizaron UTE, OSE y Antel van en la línea de ser impulsoras del desarrollo del país. Tener soberanía energética sin riesgo solo es posible porque tenemos empresas públicas. Yo no sé cuál fue el cuestionamiento del equipo económico a las inversiones, yo parto de la base que esa discusión sobre las inversiones no estuvo dada. Yo nunca discutí este tema en la interna de nuestra fuerza política y no tengo memoria de que públicamente estos temas estuvieran en la agenda política del país. Todo lo que realizó Ancap fue con el aval del presidente y del Poder Ejecutivo. Desde el punto de vista de la programación financiera, hoy podemos discutir si podría haber sido distinto. Pero las inversiones redundan en la calidad de vida de los uruguayos. Las inversiones que han realizado las empresas públicas del Uruguay han mejorado la calidad de vida de los uruguayos.

PB: Las empresas públicas las creó mi partido, en ese sentido hay coincidencia en que son importantes y tienen un rol para cumplir. La diferencia está en que nosotros las queremos eficientes, que no pierdan 800 millones de dólares. las queremos bien fuertes para brindar mejores servicios, pero si siguen perdiendo en dos años 500 millones de dólares van a desaparecer. Como AFE. Es otro partido el que quiere otro rol de las empresas públicas, no el nuestro. Las queremos como el BSE, hoy compitiendo y siendo líder. Respecto a la soberanía energética, estamos de acuerdo, los molinos de viento son un ejemplo. El FA privatizó la generación de energía eléctrica en el Uruguay, algo que nosotros quisimos hacer y no nos animamos. Eso es una muy buena combinación de lo público y de lo privado que beneficia el Estado. Creo que tenemos más coincidencias que diferencias.

MO: La asociación público privada es algo que está instalado y que le ha hecho bien al país. Yo creo que las empresas públicas en Uruguay son un valor agregado, en un momento en que muchas cosas están en cuestión. Las empresas públicas siempre han tenido en el conjunto de la ciudadanía un aprecio de los uruguayos, porque son conscientes del rol que cumplen. Tenemos que ser cuidadosos de no perder ese valor agregado que son las empresas públicas.

Se plantea que ALUR incide directamente en el margen de pérdida de Ancap…

MO: Cuando Ancap apuesta a desarrollar una nueva cadena productiva, lleva un tiempo de instalación. Los biocombustibles son una apuesta estratégica del país, por lo ambiental y lo económico. El otro día en la comisión se establecían comparaciones de un barril de petróleo con un barril de biocombustible y que eso generaba un valor en el entorno de los 388 dólares por metro cúbico. En realidad eso tiene algunos problemas para ser comparado. Esa cuenta, si uno le agrega otro conjunto de elementos que hay que agregar para decir: esto puesto en la refinería de La Teja, me daba a mí 650 dólares. Hay un componente fundamental a tener en cuenta, en Estados Unidos la fase agrícola y la fase industrial están subsidiados, acá no. Lo segundo: la no necesaria inversión en Alur y lo que genera desde el punto de vista económico, industrial y social.

PB: Quiero romper una lanza por el senador Otheguy, lo que está pasando con Alur es responsabilidad de todo el sistema político que aprobó la ley de biocombustibles, quizá la consecuencia es ver si no tenemos que revisarla. Si la diferencia de importar, no de EE.UU., sino de Brasil, nos da que a Ancap le cuesta 150 millones de dólares por año, si no le comprara a Alur. Es comprarle a Alur o ahorrarnos US$150 millones. Lo segundo que hay que reconocer es que Alur no ha sido bien gestionada. En Ancap entraron este año 720 funcionarios, en Alur 650. Me parece que es mucha plata y me parece que deberíamos replanteárnoslo. Y además sin control porque es una sociedad anónima en donde se ha metido mucho dinero. Los directores de la oposición no han votado los balances. Además, hay un tema más claro, el negocio era que Ancap le pagaba a Alur todo su costo de producción, el sueño del pibe. Ahora, el primer año dio pérdida, el segundo también y el tercero también. Entonces Ancap negoció para atrás, en vez de pagar el 5 % pagó el 35 %. Encima hicieron una conferencia de prensa diciendo: Alur dio ganancias, dio ganancia en los papeles y dio pérdida Ancap. Le voy a dejar de lado que se compró un avión, que reparte dinero en Bella Unión a todo el que paga, a clubes de fútbol, a murgas. Hace dos años regaló 250 mil dólares a una liga de veteranos. Con razón a nuestros actos no va nadie en Bella Unión, van todos a los actos del Frente Amplio.

MO: Con respecto a Alur, este tipo de inversiones tienen un montón de temas exteriores que son ambientales y sociales. Eso también tiene efectos económicos en una sociedad. Hay una consultora española que da números muy interesantes del punto de vista del impacto ambiental y del impacto social. Esto en Uruguay no se hace, no se miden este tipo de cosas. Eso hay que incluirlo en la ecuación económica. Para concluir quiero reivindicar el rol de la política con mayúscula, acá todas las personas involucradas tienen un compromiso vocacional muy fuerte con la ciudadanía, y los compañeros que han estado al frente de Ancap lo han tenido. Hay que ser muy cuidadosos cuando publicamos nombres. Yo al senador Bordaberry lo he conocido en su calidad de legislador, puedo decir que es riguroso y sumamente serio, con ese rol no solo me respeta a mí, respeta a la ciudadanía. Yo veo que muchas veces se dicen de dirigentes cosas terribles, yo reivindico una forma de relacionamiento político donde no perdamos esa perspectiva y que tengamos en cuenta que en la mayoría de los casos hay un compromiso con la ciudadanía y con la función pública.

PB: No puedo más que coincidir con la visión del senador Otheguy. Es de esos adversarios que uno quiere tener siempre, porque exige mucho, porque tiene información, porque debate. Esto que ustedes han hecho hoy acá en este programa es lo mismo que hacían los griegos, intercambiaban sus opiniones con respeto y profundidad y era la gente la que formaba su opinión. Ojalá muchos más acepten venir y exponer sus opiniones aquí.


La opinión de los senadores sobre el enfrentamiento entre la Policía y la gente en el Codicen

MO: Me dio mucha tristeza. Yo fui joven y fui un joven bastante rebelde. Reconozco que los jóvenes ven estas situaciones con mucho apasionamiento. El problema es cuando se mezclan agitadores profesionales que no tienen nada que ver con la educación y que utilizan esos espacios para intereses que están totalmente alejados de la sensibilidad y de lo que esos jóvenes están buscando con esa movilización.

PB: Me han representado las palabras del senador Otheguy.