Informe de Código País: a 30 años del Pacto del Club Naval

Hace treinta años, el 3 de agosto de 1984, se concretó el acuerdo político-militar conocido como el Pacto del Club Naval que abrió paso a las elecciones nacionales de ese año, las primeras desde el golpe de Estado de 1973.

Del acuerdo participaron, además de los comandantes en jefe de las Fuerzas Armadas, el Partido Colorado, el Frente Amplio y la Unión Cívica. El Partido Nacional se negó a participar por tener a su caudillo preso.

Wilson Ferreira Aldunate había sido detenido el 16 de junio de ese año junto a su hijo Juan Raúl, cuando volvió del exilio. Este fue uno de los hechos que determinaron que el acuerdo se viera siempre, envuelto en polémicas.

El Pacto estuvo precedido de algunos hechos fundamentales, entre los cuáles se destacan las frustradas negociaciones que se celebraron en el Parque Hotel, de las que sí habían participado los blancos y no la izquierda.

Ese fracaso llevó a los militares a tomar una decisión clave: radiaron de las negociaciones al presidente de facto, el general retirado Gregorio Álvarez, al que se responsabilizaba de ello. En esta decisión pesó el cambio del comandante en jefe del Ejército, que había pasado a ser el teniente general Hugo Medina.

Las Fuerzas Armadas se habían visto forzadas a negociar luego de las crecientes demostraciones de poder de los partidos y las organizaciones sociales -expresadas en la Multipartidaria y la Intersectorial- las derrotas en el plebiscito de 1980, las internas de 1982 y una situación económica crítica.

El año 1983 quedó marcado por los caceroleos, el nacimiento del PIT con un multitudinario acto el 1º de mayo frente al Palacio Legislativo, y por las movilizaciones estudiantiles de Asceep. Y, sobre, todo, por la mayor concentración popular de la historia del país, organizada por todos los partidos políticos celebrada frente al Obelisco de los Constituyentes.

1984 comenzó con un paro general. En marzo de ese año, fue liberado el general Líber Seregni, en un gesto de acercamiento hacia los opositores a la dictadura.

Meses más tarde fueron desproscriptos el Partido Demócrata Cristiano y dirigentes de izquierda para permitir su participación en las negociaciones con las Fuerzas Armadas.

El 6 de julio, un año después de que se abortaran las negociaciones del Parque Hotel, las Fuerzas Armadas y los partidos políticos retomaron el diálogo. Lo hicieron con la variante de que el Partido Nacional no participó de las conversaciones y se incorporaron los delegados del Frente Amplio.

Otras 3 reuniones se realizaron entre los militares y los delegados políticos en la sede del Estado Mayor Conjunto. Estos encuentros sirvieron como antesala de las negociaciones en el Club Naval.

Las conversaciones del Club Naval comenzaron el 30 de julio con la participación de los tres comandantes en jefe: Hugo Medina del Ejército, Rodolfo Invidio de la Armada, y Manuel Buadas de la Fuerza Aérea.

Por el Partido Colorado concurrieron Julio Sanguinetti y Enrique Tarigo, por el Frente Amplio el democristiano Juan Young y el socialista José Pedro Cardoso, y por la Unión Cívica Humberto Ciganda y Juan Vicente Chiarino.

El espinoso tema de los derechos humanos nunca fue abordado directamente en las conversaciones, según han afirmado todos los participantes del acuerdo. Sin embargo, el tema, según Seregni, estuvo subyacente o sobrevolando.

En el libro “La Primera Orden” de Alfonso Lessa, se relata que Medina reconoció que de manera paralela al Club Naval, conversaba reservadamente con Sanguinetti en la casa del futuro presidente de Pluna, Emilio Conforte. De esas conversaciones también participó al menos una vez, Enrique Tarigo. Sanguinetti confirmó la información.
Los demás participantes civiles del Club Naval, desconocían ese hecho.

El acuerdo fue anunciado el 3 de agosto. Las Fuerzas Armadas lo oficializaron a través de lo que se conoció como el Acto Institucional número 19.

Allí quedó definido entre otros puntos, que el gobierno convocaría a elecciones para el 25 de noviembre de 1984; se mantendría el Consejo de Seguridad Nacional (COSENA) como órgano asesor; los mandos militares serían designados por el presidente de la República con venia del Senado; la asamblea general actuaría como Constituyente y se realizaría un plebiscito sobre las nuevas normas constitucionales, hecho que nunca ocurrió.

Seis días después de acuerdo, el 9 de agosto, las diferencias de opiniones entre los partidos políticos que participaron de las negociaciones con las Fuerzas Armadas, y el Partido Nacional, quedaron en evidencia en un recordado debate televisivo en el programa “EN VIVO Y EN DIRECTO” conducido por el periodista Néber Araújo y emitido en Canal 12. Alli los representantes blancos leyeron una carta de Wilson Ferreira Aldunate en la que censuraba los términos del acuerdo del Club Naval.

El 16 de agosto, Wilson Ferreira aún preso y proscripto, renunció a la candidatura presidencial de su partido, y los blancos decidieron participar de las elecciones del 25 de noviembre con una fórmula alternativa integrada por Alberto Zumarán y Gonzalo Aguirre.

El Frente Amplio debió usar, como en 1971, el lema “Partido Demócrata Crisitiano”, y con Liber Seregni proscripto, acudió a las urnas con Juan José Crottogini a la presidencia, y José D'Elía a la Vicepresidencia. Y Julio María Sanguinetti y EnriqueTarigo conformaron la fórmula presidencial del Partido Colorado.

El Pacto del Club Naval sentó las bases de la transición hacia la democracia.