"Hay que tomar partido, no hay cambios caídos del cielo": Mujica recibió doctorado Honoris Causa en San Luis y le habló a los jóvenes

Cuando tengas hijos, a tus hijos nos los arreglás con un juguete. Nada vale más que el cultivo de los afectos”, afirmó Mujica en su discurso.

El expresidente José Mujica recibió el doctorado Honoris Causa que otorga la Universidad Nacional de San Luis (UNSL).

En una ceremonia que tuvo lugar el viernes, en el Anfiteatro Ave Fénix de la localidad de Juana Koslay, Mujica habló ante cerca de 3.500 espectadores. Según consigna el sitio web de la universidad, el recinto originalmente previsto para el acto era un auditorio, pero se debió pasar al anfiteatro abierto por la gran convocatoria que tuvo el evento.

“Este reconocimiento es para la coherencia, la humildad, la entrega, los ideales, la lucha, los valores, la solidaridad”, apuntó el maestro de ceremonias del acto en la previa de la aparición de Mujica en el escenario. 

En su discurso, el expresidente uruguayo se dirigió especialmente a los jóvenes. “Vengo a hablarles a los jóvenes para que cometan los errores de su tiempo y no los nuestros, porque tienen que aprender de nuestras derrotas, de nuestras cenizas, para seguir manteniendo la esperanza de un mundo mejor. No existe valor más importante que el milagro de haber nacido”, dijo.

En ese sentido, remarcó: “No estoy buscando votos, hablo como un viejo rezongón que ha vivido y sabe que hay crisis de abuelos en nuestra sociedad. Y veo que la juventud quema la mejor etapa de su vida, como quien quema un candelabro”.

“Soy un viejo militante de la década del sesenta, de aquella juventud muy heroica y llena de utopía que creyó que era posible cambiar el mundo. Y arriesgó la vida, y se jugó entero, y gastó su juventud, y fue derrotada y aplastada a lo largo y ancho del continente americano, siempre cultivando el sueño de un mundo mejor. Pensábamos que cambiando la forma de producción y distribución íbamos a tener una humanidad mejor, pero nos quedamos cortos, el hombre es un bicho mucho más complicado”, afirmó Mujica en su discurso.

“Somos una especie mitológica. Necesitamos creer en algo, porque somos animales gregarios los humanos. No podemos vivir en soledad. Pero hay diferencias, hay conflicto, puntos de vista. Pero es fundamental que sobreviva la sociedad, por eso necesitamos mitos y banderas. Y por eso recordamos el pasado, porque el presente nos divide y tiene que haber algo que nos ponga un manto para ser nosotros”, apuntó.

En ese sentido, el expresidente invitó a los jóvenes a cuestionarse qué es lo que realmente quieren en la vida. Y, en esa línea, llamó a valorar los afectos por sobre lo material.

“Necesitan que seamos permanente compradores y pagadores de cuotas, que nunca estemos conformes, que multipliquemos la cantidad de energía porque multiplicamos nuestras necesidades. Y no pagamos con plata, pagamos con el tiempo de nuestra vida que nos lleva conseguir esa plata”, dijo Mujica, y agregó: “Cuando tengas hijos, a tus hijos nos los arreglás con un juguete. Nada vale más que el cultivo de los afectos”.

“La naturaleza nos dio en parte la posibilidad de nuestro propio destino. Pero no necesariamente la gente está educada para preguntarse qué sentido tiene la vida. Y al no hacerte esta pregunta trascendente, no le da a su vida ningún objetivo, apenas pasar, apenas transcurrir”, afirmó.

Finalmente, Mujica le pidió a los jóvenes que aporten a los cambios que requiere la sociedad desde el accionar. “No abandonen, defínanse políticamente, sean parte de la cosa, comprométanse. No hay cambios caídos del cielo si no hay gente que se rompa un poco el alma por la suerte de los demás. Hay que tomar partido”, apuntó.

Entre esos reconocimientos, Mujica recibió el doctorado Honoris Causa de la Universidad de Panamá, de la Universidad Federal de Pampa, de la Universidad de La Plata, de la Universidad Nacional de Río Cuarto de Córdoba, entre otros.