Comencemos a respirar con conciencia y atención cuando tomamos decisiones o estamos aprendiendo algo nuevo.
Si existe alguna característica en la naturaleza, esa es la impermanencia. Reconocer este principio nos asegura la curación. En forma permanente estamos remplazando los componentes que forman nuestro cuerpo. Todo cambia, cada segundo de nuestra vida. Solo tenemos que inhalar y exhalar para que esto se produzca. Y esto es la base de la medicina natural.
Comencemos a respirar con conciencia y atención al levantarnos; al ir a nuestros trabajos; cuando tomamos decisiones o estamos aprendiendo algo nuevo. Debemos prestar atención al aire que entra y sale de nuestro cuerpo.
Debemos hacerlo durante el tiempo necesario. No hay un tiempo indicado, lo marca cada uno. Cuando terminamos nos tomamos segundos para agradecer.
Introducción a la meditación:
Sentados o acostados cómodos
Mirada hacia el interior
Atención plena a la respiración
Meditar al amanecer o al atardecer
