Miralles intervino en la cirugía de Soledad Barrera, una pediatra de 41 años que en octubre de 2023 fue operada para extraerse la vesícula. Ella, que no tenía ninguna complicación previa, terminó en estado casi vegetativo tras la intervención y murió 10 meses después
Estas últimas semanas, la ministra Cristina Lustemberg fue objeto de polémica por reducirle una sanción a una anestesista por mala praxis. Este martes, la anestesista involucrada, Inés Miralles, habló sobre la situación y negó que hubiera pruebas para inculparla.
"Yo creo que no fui yo. Varios tenemos identificados los responsables. No hay pruebas para inculparme a mí. Las lesiones encefálicas aparecieron después", dijo en entrevista con Informativo Carve.
Miralles intervino en la cirugía de Soledad Barrera, una pediatra de 41 años que en octubre de 2023 fue operada para extraerse la vesícula. Ella, que no tenía ninguna complicación previa, terminó en estado casi vegetativo tras la intervención y murió 10 meses después.
Miralles fue condenada en diciembre de 2025 a través de un proceso abreviado por mala praxis, por no realizar un manejo adecuado del equipamiento durante la intervención y que se ausentó de la cirugía.
Miralles que el día de la cirugía había pedido relevo y que se sentía mal. “Le aviso al enfermero, al ayudante de anestesia, me voy un segundo al baño a mojarme la cara y vuelvo. Cuando llego lo veo al ayudante de anestesia sentado frente al monitor”. Durante cuánto tiempo estás en el baño? Dos, tres minutos. Fue lo que me lleva llegar al baño a mojarme la cara. Me sentía mal y no sabía si iba a vomitar; me sentía mal. No era a refrescarme porque tenía sueño; sino voy a la pileta de al lado y me refresco la cara”, agregó.
A su vez en el cuestionamiento sugirieron versiones, además, de un supuesto problema de adicción al fentanilo. Uno de los documentos sostiene que la médica solicitó a través de una receta cinco ampollas del potente opioide y solo utilizó tres en la intervención.
Ella contestó que tenía la costumbre de dejar las recetas firmadas, algo que definió como un vicio de los médicos.
Miralles fue condenada por homicidio culposo y fue inhabilitada por cinco años para ejercer como médica. Pero la ministra Cristina Lustemberg consideró que esa sanción era excesiva y la redujo a tres. Esa reducción produjo la renuncia de varios integrantes de la Comisión Honoraria de Salud Pública.
La anestesista fue consultada por el vínculo que tiene su hermana, Matilde Miralles, con Lustemberg. Su hermana, de hecho, trabaja junto a Zaida Arteta, la directora general de Coordinación del Ministerio de Salud Pública. “Lo que te puedo asegurar es que no tengo ningún tipo de contacto con la ministra y mi hermana tampoco”, sostuvo.
La anestesista cuestionó a la Comisión Honoraria de Salud Pública, que asesora al ministerio en estos temas, porque calificó a la operación como de bajo riesgo cuando no lo era y porque no realizó una investigación sino se basó en la que hizo el SMI, la mutualista en la que ocurrieron los hechos.
