Las zonas francas viven un proceso de acomodo debido al cese de la emergencia sanitaria decretado por el Poder Ejecutivo. Según la Ley de Zonas Francas, los empleados de las empresas que operan dentro de estos espacios, están impedidos a hacer teletrabajo. Sin embargo, debido a la pandemia el Poder Ejecutivo modificó la ley, permitiendo el trabajo remoto en forma transitoria.
Frente a la vuelta a la normalidad, las zonas francas se enfrentan al final de sus beneficios de teletrabajo, por lo que desde la Cámara de Zonas Francas se busca llegar a una reglamentación que permita mantener la normativa. "Como cámara deseamos que algunas cosas sean más flexibles de lo que eventualmente el Poder Ejecutivo estuviera dispuesto a flexibilizar", expresó el presidente de la Cámara de Zonas Francas, Diego Licio.
Teletrabajo en Zona Franca
La realidad es que la pandemia probó un concepto muy importante y es que se puede trabajar con una productividad muy buena de forma remota. La gente se acostumbró a trabajar desde sus hogares, eso cambió la dinámica de trabajo y que puedan atender sus necesidades familiares y personales, a su vez atendiendo a la empresa.
Volviendo al lugar de trabajo en Zona Franca está siendo revaluado ya que es muy difícil volver a lo anterior a la pandemia. La principal contribución de Zona Franca a nuestro país es traer talentos y retenerlos en Uruguay en un mundo donde el conocimiento es lo más importante y es un desafío sumamente relevante tanto para el país como para las zonas francas, para que las personas estén felices trabajando.
Decimos que la Zona Franca es un polo de retención de talentos que antes no se veía en nuestro país. Hemos hechos análisis profundos con CERES, que haremos públicos los resultados el próximo 27 de abril de los cuales contaremos más sobre esta dinámica.
Para exportar servicios y bienes, capturar personas calificadas, el 56% de las personas tienen educación terciaria, estamos reteniendo gente valiosa que nuestro país educa y forma, en muchos casos de forma gratuita y creemos que retenerlos es una gran contribución que hacemos.
La gente que trabaja para una empresa de zona franca de forma remota tiene que ser en territorio uruguayo y tienen que ser residente. Ya sea desde lo presencial o como lo establece la ley que emitirá el Poder Ejecutivo, tiene que ser desde su domicilio. Lo que estamos es aportando ideas, información, conocimientos sobre la Zona Franca para que el Poder Ejecutivo tome la mejor decisión posible. Los números demuestra el éxito del crecimiento. Tenemos que flexibilizar el sistema de Zona Franca parcialmente para que siga siendo atractivo para la economía.
Norma
La lógica era que dentro de Zona Franca se realizaran actividades exoneradas de impuestos y que no salieran del país. En esa lógica hay algunas confusiones. La pregunta que uno tiene que hacerse para analizar es: si una empresa extranjera que no realiza ninguna actividad, qué impuesto paga en nuestro país. No paga ninguno. La Zona Franca quiere capturar esas empresas que no pagan ningún impuesto, que por lo menos bajen a Uruguay y consideren a Uruguay como una alternativa atractiva para realizar sus actividades. Eso derrama una cantidad de millones de dólares que se inyectan en nuestro país y que también beneficia a la gente.
Como cámara deseamos que algunas cosas sean más flexibles de lo que eventualmente el Poder Ejecutivo estuviera dispuesto a flexibilizar. Estamos tratando de buscar un sistema para que sea lo más flexible posible. Como por ejemplo, que una persona que es de Bella Unión pueda estar con su familia y a su vez aportando el mayor valor posible a la empresa desde su hogar. Si alguna vez tiene que venir a la Zona Franca a veces se le complica. Descentralizar el trabajo y riqueza que genera la Zona Franca hacia todo el país.
Según el censo 2019, 15 mil personas trabajan en Zona Franca.
El impedimento a nuestro entender básicamente es que se pueda a llegar a que al tener mucha gente que trabaja para zonas francas termine trabajando desde lugares que no sean los correctos, que no sea su domicilio, que todo el mundo trabaje fuera desde Zona Franca y exonere de impuestos. Creemos que hay manera de ver de qué forma se prestan los servicios. Una compañía uruguaya que presta servicios al exterior, puede ir a una zona franca.
Hay ciertas regulaciones internacionales que marcan ciertos parámetros para qué se puede hacer o no hacer en zona franca y no se considere nocivo.
