Tras el cierre ordenado por la Justicia en diciembre del año pasado, este jueves Casa de Galicia cerró definitivamente sus puertas. Solo se prevé continuar la asistencia en las instalaciones de pacientes que no pudieron ser trasladados. Además, cerca de 800 trabajadores no médicos de la institución alcanzaron un preacuerdo y serán contratados por las cinco mutualistas que recibieron socios. Sin embargo, todavía no se encontró una solución para los médicos.
La vocera de los socios de la mutualista afirmó que lo que ocurrió fue "una infamia" y criticó "falta de voluntad" en la negociación para evitar el cierre del centro médico. "Seguimos resolviendo problemas de una ley mal hecha, a las apuradas, mal reglamentada, que no la pensaron", manifestó. Según Montes, aún existe incertidumbre sobre qué pasara con la atención de determinadas situaciones, por ejemplo, personas que necesitan la realización de diálisis.
Situación de la mutualista
Ayer fue una tristeza. Nos sigue pareciendo una infamia esto y con falta de voluntad para haber hecho algo y habernos atendido. Nunca nos atendieron. Ahora estamos pagando los platos rotos de una institución de 104 años cerrada de golpe. Acá está todo orquestado para que todo de liquide de una buena vez.
Hay gente acá con 70, 80 años de socios. Esto era una familia más que una sociedad médica. A nosotros nos repartieron y ellos siguen sin saber a dónde van (el personal médico). Fue una negociación bastante ríspida. Seguimos resolviendo problemas de una ley mal hecha, a las apuradas, mal reglamentada, que no la pensaron.
Diálogo con Junasa
Vamos a tener que hablar con Junasa. No se paga más el traslado a la diálisis. Quien se hace diálisis tres veces por semana tiene que pagarse el traslado de 800 pesos por semana. No se están respetando derechos fundamentales. Son usuarios que tienen problemas de movilidad, no era por comodidad. Estamos hablando de salud. Es una persona que necesita la diálisis para vivir. Sigue estando mal enterado todo. La salud no es una mercancía.
Desde enero que estamos unidos socios con funcionarios. Nos vinimos a enterar que el inversor está viniendo ahora. Podrían haber salvado fuentes de trabajo y la sociedad médica. Cada vez esto nos duele peor. El inversor viene ahora para licitar. Él no tiene la culpa. El manoseo acá es de otro lado. Estamos muy dolidos porque creo que no hubo voluntad política. Estamos pensando algo peor.
Junasa y MSP no controlaron la plata y menos intervinieron cuando tenían que hacerlo. Si vieron que había vaciamiento, tendrían que haber intervenido antes. Los funcionarios sacrificaron su sueldo para salvar a Galicia. La diferencia es que en el 2001-2002 hubo voluntad política, ahora no. Los directivos no declararon en la Justicia. Los que se robaron acá están en las casas. ¿Alguien entiende algo?
Cierre
Estamos exigiendo nuestros derechos. Una gran mentira instaurada fue que exigimos plata al Estado. Lo que pedimos fue la posibilidad de rescatarla e información, que todo este tiempo se nos negó. Esto nos asombra. Lacalle sale sin custodia y a nosotros nos ponen una valla en el medio. Eso nos sorprende.
