Un incendio obligó a evacuar hace 10 días la Colonia Berro, por lo que 120 adolescentes fueron trasladados en forma temporaria a otros centros. La situación puso una vez más de manifiesto las condiciones en las que funcionan estos lugares de reclusión de menores. A modo de ejemplo, cabe destacar que en todos los centros del Inisa hay obras de mantenimiento pendientes. A esto se le suma que seguramente no puedan finalizarse durante este período, porque la próxima Rendición de Cuentas no tendrá incremento presupuestal. ¿En qué situación se encuentran los más de 250 jóvenes recluidos? Recibimos a Andrea Venosa, directora del INISA por el FA.
Tanto los jóvenes como los funcionarios actuaron de manera rápida y cuidando las vidas de los jóvenes que estaban ahí.
Si los conexiones eléctricas y de agua.
Actualmente, uno solo de los centros continúa en Montevideo, el resto se han realojado por cuestiones edilicias que venía de problemas de gestión de mantenimiento en años anteriores.
Hay módulos destruidos e invasión de roedores.
Tenemos dos gestiones en Inisa.
Ambos equipos están funcionando de forma muy lenta, hay problemas de gestión, de prioridades, se toman decisiones que priorizan algunas obras sobre otras y hace que los edificios que albergan adolescentes no tengan el mantenimiento adecuado.
Además, hay recorte presupuestario.
También hay errores en ejecución de las obras.
Hace tres años que estamos en el directorio, hay plan de obras y viene muy lento. Los edificios no están en condiciones ni para los jóvenes ni funcionarios.
Se tienen que sentar bases en los 5 años presupuestales para que esto pueda salir adelante.
Se tomó la decisión de realojar a los jóvenes y funcionarios porque vimos que el fuego estaba rodeando la colonia berro y después vi las condiciones de los edificios para realojar a los jóvenes.
Presente estuve en todo momento y tomando las decisiones que se requería.
Sabemos que las mujeres y jóvenes son presas fáciles para el microtráfico y no se está avanzando en ningún plan.
Tenemos grandes carencias en los planes de egreso.
Inisa tiene un programa, pero los equipos dicen que después o tienen políticas soluciones en el territorio para contener a los jóvenes que salen del sistema.
Se requiere el apoyo del Estado y la sociedad civil para que los chiquilines no vuelvan a incurrir en el delito.
Alrededor de 40% vuelven a Inisa.
El sistema no está siendo eficiente.
En la administración anterior teníamos equipos de INJU que estaba 6 meses hasta que el joven podía ir a ámbito educativo o laboral.
Entiendo que siguen probando las lógicas de seguridad y encierro por sobre las políticas educativas.
