Compartimos un desayuno con el corredor Aguelmis Rojas, que representará a Uruguay en los próximos Juegos Olímpicos.
Llegó a Uruguay por casualidad. La oportunidad surgió para él y su entrenador, porque en Cuba la situación era insostenible. "En Cuba se me hacía difícil todo el tema económico, lo que le brindan a un deportista para poder mantenerse es casi nada. Y cuando uno tiene una familia, se le complica mucho más", contó Rojas. Además asegura que con su edad, 38 años, no podría correr en Cuba.
Hace dos años que no ve a su hija cubana. "Cuba es el único país que después que te vas, no podés volver por ocho años", contó. Pero pronto podrá volver, porque se fue hace siete años y medio. Además tiene un hijo uruguayo, Benjamín Rojas.
En 2004 en Atenas tuvo su primera participación en Juegos Olímpicos. "No fue la actuación que esperábamos, porque había clasificado con un muy buen tiempo, había hecho 2:14:16. Lamentablemente dos meses antes me lastimé y tuve que ir con poca preparación. Logré clasificar en el lugar 47", contó. Para Londres logró la clasificación, pero no consiguió los papeles.
El atleta se nacionalizó uruguayo y correrá representando a Uruguay en Río, compitiendo contra sus propios compatriotas. "Es una oportunidad que me dio Uruguay, con esto estoy devolviéndole el favor. Es como si representara a mi país, Uruguay me abrió las puertas. Tengo un hijo uruguayo, lo siento mío", dijo.
No tiene trabajo en Uruguay y no tiene apoyo de ninguna empresa privada. Antes daba clases de salsa en Maldonado, pero ahora necesita dedicarse a tiempo completo al entrenamiento. Su mujer, la madre de su hijo, es la que lleva adelante el sustento de la casa con dos trabajos. Aguelmis está a la espera de "cualquier colaboración de alguna empresa que nos pueda ayudar para seguir con este proyecto. No solo logré la clasificación a los Juegos Olímpicos, sino también para el Mundial".
