El etiquetado de alimentos: “La idea es tener información fácil de interpretar que te permita elegir”

El investigador de Facultad de Química y responsable del núcleo interdisciplinario "Alimentación y Bienestar" de la UdelaR, Gastón Ares, compartió los hallazgos y la importancia de esta medida en los alimentos.

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura  se puso a disposición del gobierno para “asesorar y evacuar dudas” con el fin de poner en práctica, nuevamente, el etiquetado frontal de alimentos procesados. La disposición, regulada en el Decreto 272 de 2018, entró en vigencia el 1º de marzo de este año y estuvo vigente sólo diez días, puesto que un nuevo decreto de Luis Lacalle Pou, emitido el 11 de marzo, postergó su aplicación por 120 días.

Por su parte, en un comunicado de prensa que difundió este miércoles el Sindicato Médico del Uruguay, 27 sociedades científicas uruguayas difundieron “su postura a favor del etiquetado frontal de alimentos”. El texto menciona el problema sanitario que representan el sobrepeso y la obesidad, el riesgo que representa el desarrollo de enfermedades crónicas no transmisibles, y el beneficio del rotulado frontal, que proporciona información nutricional de manera clara y de rápida lectura.

En tanto, la semana pasada un estudio de la Universidad de la República y de Unicef indica que 58 % de los encuestados respondió que cambió su decisión de compra al ver los octógonos. “La reacción más frecuente fue comprar un producto similar sin octógonos”, a la que siguió la de comprar un producto con menos octógonos.

Venimos trabajando en el rotulado frontal desde 2011. Todo el proceso de diseño se basó en estudios que hicimos. Toda la lógica del octógono negro fue decidido por un montón de estudios que se hicieron. Lo que empezamos a hacer fue tratar de entender qué era lo que la gente estaba haciendo, cómo se comporta la gente cuando va al supermercado y encuentra un producto. Lo que vimos fue que la gente que se encuentra con un producto que dice excesos, seis de cada diez cambia su decisión.

Hay tres tipos de cambios: elegir uno que tenga menos octógonos, un producto sin octógonos o no comprar los que pensabas comprar. La gente empieza a tomar en cuenta ese tipo de características. En el supermercado invertís siete segundos en comprar un producto y nadie da vuelta el paquete y ve. Lo que ves es mucha gente sorprendida por encontrar estos símbolos.

En los productos para niños aparecen mucho los agregados como vitaminas y en realidad no tienen nada. Los polvitos para preparar refrescos no tienen nada: azúcar, edulcorante y le agregan vitaminas.

La gente termina no teniendo esa información. Está bombardeada por información engañosa y el derecho de tomar decisiones informadas se esfuma. La idea de esto es tener información fácil de interpretar que te permita elegir.


Las Más Vistas