"Un problema como el de los liberados, que ha crecido, requiere que Uruguay dote de presupuesto y funcionarios a la Dinali".
La Dirección Nacional de Apoyo al Liberado (Dinali) inauguró la Posada Camino a fines de 2018. El lugar cuenta con 60 plazas para que los exreclusos que no tienen a dónde ir cuenten con un hogar transitorio que les favorezca la inclusión a la salida de la cárcel, pero solo están funcionando 32 cupos por falta de recursos. A la Dinali se le han dado, como máximo, US$ 370.000 por año y este presupuesto no alcanza para cubrir todos los proyectos que se trazaron al comienzo.
Abordamos el tema junto a Jaime Saavedra.
En Uruguay hay un olvido sistemático del fortalecimiento institucional de las cárceles. Un problema como el de los liberados, que ha crecido de forma creciente, requiere que Uruguay dote de presupuesto y funcionarios a la Dinali.
Tenemos que tomar decisiones importantes para un servicio que honra al Uruguay. Hay núcleos duros dentro de las unidades penitenciarias en los que es indispensable que se aborden con objetivos a corto plazo, que sean auditables y medibles.
La dotación de personal que se previó inicialmente es insuficiente para el conjunto de temas pesados que hay que tratar día a día.
Uruguay está en proceso de aprendizaje en este tema. Precisamos 150 funcionarios y un presupuesto de dos millones de dólares para las políticas postpenitenciarias.
