La renuncia de Pablo Cayota al Ineed: “Se rompió el equilibrio entre lo político y lo técnico”

El exdirector ejecutivo del Instituto Nacional de Evaluación Educativa explicó su renuncia, diagnosticó la educación uruguaya.

Pablo Cayota renunció a su cargo como directivo del Instituto Nacional de Evaluación Educativa (Ineed). Su salida se dio luego de varias polémicas, en las que el técnico manifestó que no estaba de acuerdo con la conducción del organismo. De hecho, había pedido licencia luego de que la comisión directiva resolviera postergar la publicación de uno de los informes sobre educación media. ¿Cuál fue la gota que derramó el vaso y qué piensa sobre la conducción del Ineed? Lo recibimos.

No es una decisión intempestiva, es un proceso largo.

Todo lo que ha publicado el Ineed hasta este momento es de calidad y grande. Si bien es institución joven, con tensiones, ha producido con autonomía e independencia. Eso ha generado condiciones que producen serio riesgo.

Ravella no culminó su mandato, Palamidessi tampoco y la actual directora tampoco porque va a renunciar a su mandato.

El problema no son las tensiones sino las fortalezas de lo que se evalúa.

No debería haber un visto bueno. Lo que sucede es que la comisión directiva está integrada por dos delegados del MEC, una de cuyos miembros es de la Presidencia, dos delgados de Codicen, uno de UdelaR y otro de los privados. Si tenemos una comisión ejecutiva liderada por una comisión

Se rompió el equilibrio.

Acá hay una suma de asuntos.

Hasta ahora los informes del Ineed son confiables. Vean las pruebas PISA.

Es un proceso de deterioro, una serie de decisiones fueron haciendo eso con la dirección ejecutiva. Tres directores ejecutivos tuvieron que renunciar por esta tensión en la que ganó lo político. Hay que volver a recuperar el equilibrio entre lo técnico y político.

Lo otro es cambiar el diseño y armar un organismo que tenga que responder a la ciudadanía teniendo aval parlamentario.

Pruebas PISA

No soy experto en pruebas PISA, hay un equipo que trabaja en Uruguay. Hay una línea constante: las PISA, el Aristas y el SILS tienen un problema de persistencia. Uruguay sigue en el mismo nivel hace tres años. Aumentó la cobertura y se ven más alumnos en la misma situación. Hay dos países dentro del Uruguay que aprenden distinto. Hay niños que nacen en un barrio que sabemos que van a aprender y otros que nacen en otro que sabemos que no lo harán. Estamos estancados, hay un avance de cobertura en educación.

Tenemos niños que aprenden en unos barrios que aprenden por encima de la OCDE y otros en otros barrios que aprenden por debajo de América Latina.

En el mundo entero hay que encarar la desigualdad. Tenemos un índice de Gini ejemplar en América Latina pero en educación vemos otra desigualdad. En servicios públicos se invirtió muchísimo en educación. ¡La brecha de equidad de aprendizajes no ha cambiado!

No podemos decir que el problema es la sociedad. Como docentes no estamos dispuestos a pedir que arreglen la pobreza para enseñar. La escuela puede hacer muchas cosas y no puede desertar del problema.

No renunciemos a que la educación pueda hacer conjunción con las demás políticas sociales. Este problema no se va a resolver en 2 o 3 tres años. Hay que pensar en un marco de 10 años.

La justicia educativa no es tratar igual para los que aprenden diferentes.

Cargo en el nuevo gobierno

Nadie me propuso algo y nunca se me pasó por la cabeza. No lo aceptaría, agradecería, porque he estado saliendo a delimitar este hecho para fortalecer al Ineed.


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