Los límites entre el arresto ciudadano y la “justicia por mano propia”: el caso del criminal de Toledo bajo la lupa de Juan Fagúndez – Teledoce.com

Los límites entre el arresto ciudadano y la “justicia por mano propia”: el caso del criminal de Toledo bajo la lupa de Juan Fagúndez

"¿Cómo haría un solo policía para parar la golpiza de cinco o seis personas?", reflexionó el abogado penalista.

Un delincuente  de 30 años rapiñó una pollería en Toledo -amenazando al dueño apuntándole con un arma a la cabeza-  y luego fue perseguido por vecinos que lo atraparon  y le dieron una brutal  golpiza.

En un principio se abordó como un  “arresto ciudadano”  que casi termina en  “justicia por mano propia” que, además, involucró a policías y fue filmado por quienes estaban en el lugar.

Además, una denuncia penal busca arrojar luz sobre la renuncia de Wilmar Valdez a la presidencia de la AUF.

Abordamos estos y otros temas junto al abogado penalista Juan Fagúndez.

El caso de Wilmar Valdez y las elecciones en la AUF

Hay que ver qué tan trascendentes son los famosos audios. Esto va a dar para la burla, el chiste, salvo que haya una conducta ilícita por sí misma. Valdez dice que no se ha sentido ni extorsionado, ni presionado. Si la supuesta víctima está diciendo eso, si hubo alguna búsqueda de presionarlo… se ve que no se logró, por cómo se ha mostrado públicamente. Pero este puede ser un delito por sí mismo, que no necesite de la denuncia de la supuesta víctima.

Dada la celeridad con la que actuó la Fiscalía, supongo que se trata de algo importante. Cuando un abogado particular hace una denuncia, pasan meses para que se sepa algo. Pero ahora, en minutos ya se resolvió actuar: y eso está bien, pero debería ser así con todo. Espero que esto tenga trascendencia.

Si el fiscal de Corte mandó investigar me imagino que tiene alguna pista sobre los audios, que también eran conocidos por el abogado Barrera. Si bien Barrera asesoró sobre que no involucraba un tema penal, debe haber sido consultado por el tema.

Si yo recibo un audio en mi teléfono, con ese audio pueda hacer lo que quiera: borrarlo, mandárselo a alguien, decir públicamente que recibí un audio de fulano de tal.

El caso del delincuente de Toledo y la “justicia por mano propia”

El arresto ciudadano consiste en que cualquier persona que presencia una situación delictiva y que considera actuar para evitar que siga sucediendo ese delito o para detener a quien ya lo culminó, detenga al delincuente.

Una vez que lo detiene, hay que entregarlo a la autoridad o llamar a la Policía. La única habilitación a ejercer violencia sobre a la persona reducida en la intervención ciudadana es si esa persona te ataca. Ahí se puede ejercer violencia para defenderse y mantener la retención.

Nadie por más delito que esté cometiendo dice que se entrega y se va a sentar a esperar a la Policía: todos tratarán de fugarse. Si es persona sale corriendo, no estamos habilitados a pegarle un tiro para detenerlo. Si se hace un arresto ciudadano hay que considerar que haya otra persona para que sea testigo. La víctima y el actor del arresto no son suficientes para imputar la conducta.

Vi algún video sobre lo que pasó. No vi un policía, pero sé que dicen que había uno. Hay que ver si el policía podía actuar o no para impedir eso, porque había mucha gente. ¿Cómo haría un solo policía para parar la golpiza de cinco o seis personas? Pero todo esto formará parte de la investigación. La gente estaba muy excitada: si el policía intervenía… quizás él temió por su integridad física o que si sacaba el arma se la podían quitar y se agravaba la situación. Fue una situación de violencia y crisis muy importante, y a veces la Policía en vez de aplacar con su mando, incita a seguir.

Si la gente se arroga el derecho a castigar físicamente, algo que no existe en la ley uruguaya, más allá de que las cárceles sean torturantes… me preocupa porque eso va a generar más retiro de quien tiene que hacer ese trabajo. Y me preocupa también porque es un síntoma de la desidia de todo el sistema: estamos atravesando un momento administrativo-procesal complicado, con guerras de vanidades entre funcionarios de altos cargos.

Estamos como en un culebrón que es hasta vergonzoso, cuando están pasando cosas graves. Hay gente a cargo de situaciones que no tiene ni idea de lo que está haciendo: políticos a cargo de la seguridad o de votar leyes que modifican o empeoran la situación. Hay falta de autoridad en todos los aspectos desde la raíz.


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