El aumento de los niveles de sal y cloruros en el agua de OSE generó efectos en varios niveles. El más tangible fue el gusto más salado del agua que sale de las canillas, al menos en Montevideo y el resto del área metropolitana. Sin embargo, en los últimos meses también se registró un aumento en los reclamos por roturas de calefones, con servicios de reparación que no dan abasto y dudas sobre el riesgo de bañarse con el calefón prendido. ¿Qué relación hay entre el aumento de la salinidad del agua y el funcionamiento de los calefones? ¿Es cierto que se rompen más? Recibimos al ingeniero y profesor del Instituto de Ingeniería Química, y quien además brinda el curso de control de corrosión, Mauricio Ohanian.
Sin duda, el calefón es el elemento más exigido de los electrodomésticos por razones constructivas y de funcionamiento. Otros electrodomésticos tienen un uso de algunas horas del día y, por lo tanto, no están tan exigidos.
El aumento del agua salina para potabilizar hace que el contenido de sodio y cloruro aumente, cualquier proceso corrosivo aumenta su velocidad. A su vez, ya de por sí, el cloruro es un elemento dañino para muchos metales. El calefón habitualmente se están rompiendo las vainas de las resistencias. La resistencia es un elemento calefactor que viene adentro de una vaina metálica. Es una vaina de acero que recubre esa resistencia, la vaina está en contacto con el tanque que almacena el agua. El problema que se superpone es que hay muchos tanques de cobre y las resistencias son con vaina de acero, entonces se genera tener dos metales dentro del mismo medio y en contacto eléctrico. El tanque si es de cobre se corroe a una velocidad menor, la vaina metálica de acero se corroe a velocidad mayor. Ese par acelera mucho la velocidad de corrosión del acero, entonces se perfora.
En algunos calefones hay barras de magnesio y tiende a corroerse más rápido y protege el acero.
Las resistencias son recambiables en todos los calefones comerciales, que la fábrica pueda hacerlo con cobre puede aumentar la durabilidad.
Los calefones, la mayoría fueron adquiridos hace años y tienen una vida útil.
Los materiales más vulnerables y sus plazos
Los tanques de cobre son mejores, más nobles que el acero porque tiene una capa que protege la corrosión, el acero tiende a corroerse más rápidamente.
Calefón de acero: 4,5 años
Calefón de cobre: arriba de 8, hasta 12 años.
Ahora pueden empezar a fallar más rápidamente.
Bombas de agua que alimenta el tanque: no se ven perjudicados en gran medida.
No veo que sea crítico. Si esto perdura un año o meses no va a ser crítica a menos que ya esté deteriorada.
La resistencia está aislada por la vaina o por un elemento cerámico. En algún lugar tiene que transmitirse el calor. Se corroe si es metálico, si es cerámico no.
¿Hay riesgo de que exploten? No, por lo menos los calefones comerciales que no han sido adulterados tienen una válvula de seguridad.
¿Qué pasa con cañerías de plomo antiguas? Las cañerías de plomo están colocadas siempre en la sanitarias del uso, el plomo es un material muy tóxico, pero con durabilidad muy alta porque crea un óxido que lo protege, aunque no está disponible comercialmente porque es tóxico. Van a sufrir las cañerías de acero que se están deteriorando.
Ose ha implementado la bajada de presión, puede ayudar a disminuir pérdidas.
Hay problemas industriales importantes que se están generando y lo tienen que sobrellevar con tecnología.
