"Prefiero que Montevideo tenga agua corriente, aunque no sea potable", aseguró presidente de OSE

El Directorio de OSE definirá hoy las medidas de fiscalización por el uso de agua potable con fines “no prioritarios”, una restricción que comenzó a regir el sábado en algunos puntos del país. Desde que comenzó a implementarse la medida, el consumo ha bajado tanto en Montevideo como en Canelones, pero las reservas son muy escasas y la situación –producto del déficit hídrico y el aumento del consumo en verano– es compleja. Recibimos al presidente de OSE, Raúl Montero.

Uno se puede encontrar con que una persona tenga una fuente propia. Puede hacer lo que quiera con esa agua y tiene todo el derecho.

La idea nuestra es convencer.

Me alegro mucho la medida del lunes. Parecería que hay una retracción en el consumo.

Uno piensa que puede sobrar. No es que estemos tirando para arriba, pero tenemos más tiempo para trabajar.

Esa zona entre salinas y parque del plata se alimenta por lo que le brinda el área metropolitana y la Laguna del Cisne.

Lo que podríamos tener es un servicio deficitario, pero no un servicio sin agua.

No es que pasemos a un panorama catastrófico.

En Montevideo y metropolitana tenemos sin dudarlo un mes de agua en Paso Severino y Canelón Grande.

Prefiero que Montevideo tenga agua corriente, aunque no sea potable.

Tiene que tener saneamiento siempre. Si no tenemos como descargar la cisterna, tenemos un problema.

Ya hay gente de OSE pensando en esa situación de guerra. (Si no llueve en tres meses).

Me preocupo si veo que nos estamos quedando sin recursos para cubrir ese plazo.

Creo que las crisis a veces son buenas para algunas cosas.

Vamos a hacer un plan de reducción de pérdidas visibles, el problema es que no todas las pérdidas son visibles.

OSE tendría que haber tenido otra estrategia. No es un tema de este siglo y no contemplaron que había que reponer, sustituir y renovar redes. Es un desafío llegar al que no tiene y volcar recursos.

El desafío para nosotros es otro.

Tenemos un problema de que se nos ha ido personal de cargos esenciales y eso ha provocado debilitamiento. Es una tendencia que viene hace muchos años y es difícil de revertir.