La Confederación de Cámara Empresariales se reunió este lunes para abordar la situación internacional, marcada por la guerra entre Rusia y Ucrania, y su efecto en el sector empresarial, así como el grado de avance de distintas reformas en nuestro país. En la gremial consideran que el gobierno “no ha tomado medidas” en esa dirección y que el país “está detenido” a la espera de lo que pase con el resultado del referéndum sobre la LUC.
El impacto de la guerra en el sector empresarial
Hubo una confusión con algún medio de prensa cuando salimos de la asamblea el lunes pasado. No es, ni fue tampoco así, que el gobierno está paralizado. Sería hasta suicida de nuestra parte, cuando hemos participado activamente en procesos de grandes cambios. Fuimos partícipes y acompañamos la regla fiscal. Fuimos impulsores de la paridad de importación en precio de combustibles. Fuimos partícipes de la apertura internacional. Hemos participado en el diagnóstico de la reforma de la seguridad social. No es que el país está paralizado, sino que este referéndum no puede ser un elemento que frene estas reformas que queremos impulsar. Más allá de lo que pase el domingo 27, y gane quien gane, hay reformas estructurales que el país necesita. Así, crecer como país para tener un mejor bienestar de nuestra gente.
Apuntamos a un mercado interno fuerte, a una apertura global y de comercio exterior. A la inserción en otros productos de niveles de calidad. Ser un país distinto y que nos vean distinto. Apuntamos a que nos conozcan. A medida que nos van conociendo los países nos miran de otra manera. Apuntamos a que haya desarrollo en las tecnologías de información. Hay un proyecto de tesis Uruguay muy bueno y que sea un banco de prueba para el mundo en los procesos digitales productivos. Hay grandes oportunidades de crecimiento y creo que el país no debería detenerse más allá de los gobiernos. Un país que motive a los chicos y no los expulse, que los haga proactivo en el emprendedurismo y crecimiento como personas.
Todo empresario busca la competitividad y mejora del país, para nosotros el cimiento de cualquier construcción económica y social es la educación.
La reforma de la educación para nosotros es vital. Creo que Uruguay tiene las oportunidades para generar recursos humanos de alta calidad que en definitiva van a redundar en productos y bienes y servicios a exportar de primer nivel. Nos va posicionar y dar divisas que es lo que necesitamos para seguir creciendo. Por otro lado, para salvar el mercado interno debemos frenar la inflación.
Hasta qué punto es “más allá del resultado” para la Confederación
Yo creo que la LUC plantea una herramienta para llegar a las reformas, y no una negativa a que se genere la reforma. Creo que ningún ciudadano es un buen uruguayo si no comprende que hay que hacer una reforma de la educación. Si no comprende que hay que hacer una reforma de la seguridad social. No es qué tipo, sino de qué manera o con quién, pero que hay que llevar adelante las reformas creo que ningún uruguayo puede estar ajeno o en pensamiento contrario a eso. El tema fundamental es la reforma del Estado. Siempre hemos sido siempre un estado pesado, con muchos trámites, gestión, con procesos administrativos lentos. Se ha comenzado un proceso de digitalización, de ventillas únicas. Hay que continuar en esa línea y digitalizar los procesos, para nosotros y para quien quiera venir de afuera a invertir.
Los commodities del ganado y los cereales
Bendito y gracias que lo han tenido porque no nos olvidemos de los años de pandemia y donde muchos sectores estaban caídos y algunos siguen caídos. Gracias a esos niveles de exportación agroindustrial, permitió que el país no se cayera. Hay que pensar que esas exportaciones generaron divisas al país que permitieron generar fondos, sin endeudarnos demasiado para poder sostener una economía planchada y paralizada en muchos sectores. Hay que mirar con mayor perspectiva y dentro de una caja.
La carestía
Uruguay es un país caro. Tenemos que cuestionarnos por qué. Porque tenemos procesos de costos internos caros, porque nuestras tarifas públicas son caras porque no estaban pensadas en el costo eficiente de producción, sino en la necesidad de caja de un gobierno. Uno de los puntos que tenemos planteados es que las tarifas sean transparentes y de costo de paridad de producción y exportación. Si abaratamos y hacemos gestiones eficientes, con gente profesional a la cabeza de los entes públicos, vamos a lograr abaratar los costos.
La pregunta sería cómo estarían los combustibles si no hubiera precio de paridad de importación. A veces nos cuestionamos cuando queda sujeta la discrecionalidad política, cuál sería el costo. Tenés un factor como es la URSEA que dice “ojo que es el 5% que hay que subir”. Es evidente que lo que buscamos es la transparencia en los procesos que hace a la eficiencia de cualquier gestión. Si no tuviéramos una inflación o sería mínima no estaríamos hablando de aumentos de salarios. Por suerte estamos teniendo un mundo convulsionado en inflación que nos permite no generar una inflación en dólares.
Planteo desde el FA sobre la suba de combustibles y productos en el supermercado
(¿Qué piensa de la hipótesis?) No debería ser así. Si estamos jugando a la regla del mercado debería operar con el mercado, considerando que no siempre la única variable es el combustible. Hoy hay elementos de oferta y demanda por problemas bélicos que también pesan a la hora de fijar precios. Hay otros factores, más allá del combustible, que inciden en que las materias primas sean más caras. Hay temas que son delicados, que el gobierno va a tener que articular una manera para bajar los costos.
¿Cómo avanzar en temas complejos como la reforma de seguridad social, del Estado y de educación?
Todo depende de la voluntad política, de tener una mirada más allá del voto cada cuatro años y pensar en el país que queremos. Cuando nos ponemos la celeste, creo que ahí pensamos en grande. Mientras sigamos pensando en la mezquindad de actuar en función del resultado electoral inmediato, no estamos construyendo un país a futuro. Pasa en todas las decisiones políticas. Cuando llega la decisión política, se cae. Acá lo mismo. Estamos discutiendo la educación. Nadie puede discutir si hay que hacerla o no, llevarla adelante.
La seguridad social. ¿Cuánto deja el país volcado por año para la seguridad social? ¿Por qué no pensar que tenemos reestructurarlo? Hay pocos que están mirando hacia adelante 25 o 30 años y qué país vamos a dejar. Ahora llegó el momento de pensar en la recuperación salarial del 1, 2, 3 %, pero si con eso lo acompañamos a una baja de inflación, vamos a hablar de otra cosa en los próximos años.
Nunca miren al empresario con una filosofía de los ‘60. El empresario y el trabajador somos una moneda con una cara de cada lado. Una empresa lo que pretende es tenerlos capacitados para que crezca la empresa. A veces la gente se cree que el empresario es aquel que tiene empresas internacionales, pero hoy no día en el país tiene casi el 80% de pequeñas empresas. Esos son los empresarios que también hay que atender.
