El directorio de OSE analiza la construcción de una toma de agua bruta libre de salinidad sobre la costa del Río de la Plata en la zona de Arazatí en el departamento de San José. La intención es que aporte agua a la zona metropolitana y así dejar más capacidad libre en Aguas Corrientes. Esto ha generado discrepancias al llegar en esta propuesta. Las autoridades recibieron el estudio de factibilidad y deberán optar por una de las cinco opciones en las que está estructurado el negocio.
El ministro de Ambiente y el presidente del organismo ya adelantaron que prefieren la denominada "BOT", en la que toda la gestión queda en mano de privados, lo que generó discrepancias en los representantes del Frente Amplio.
Críticas al proyecto
Este proyecto viene a atender un un tema largamente estudiado. Un proyecto de esta naturaleza, que está planteado por 30 años, necesariamente tiene que transitar por el camino que sea más conveniente para OSE y para el país. No se puede transferir la operación de la planta a un privado. Primero, porque es un mal negocio. Resultará la alternativa más costosa del estudio de factibilidad, es un costo de 12 millones de dólares más al año. Son mas de 330 millones de dólares al cabo de los 28 años del proyecto. Segundo y una razón importante es que el privado no tiene la experticia para la construcción. Quien la tiene es OSE, que cumple 70 años de experiencia brindando el servicio. El tercer argumento no menor es porque consideramos que es inconstitucional. En 2004 votamos la reforma de que los servicios de agua potable tienen que ser públicos y ser prestados por una entidad jurídica estatal. Al ser un derecho humano fundamental, es el Estado quien tiene que garantizarlo al menor costo posible, por lo que un sobrecosto de esto no corresponde. Apelamos a que se abran instancias de diálogo.
Propuesta BOT
La propuesta que se plantea es construcción de la planta, pero que asuma la gestión y operación. BOT es la sigla de construcción, operación y transferencia. Recién el derecho a uso de la planta se transfiere al Estado al cabo de 30 años del proyecto. Es inconveniente y costoso. Por eso no se garantiza que las cosas se hagan bien. Que cada uno haga las cosas que sabe hacer. Es una de las cinco iniciativas. Tiene que resolver el directorio de OSE. Primero los privados presentan la iniciativa, luego se desarrolla el estudio de factibilidad, el directorio hace su observación y luego se hace el llamado a licitación.
Suministro de agua potable actual con Casupá y Aguas Corrientes
Ose identificó esta necesidad a 2045 que es en donde la demanda estaría por encima de nuestra capacidad actual. Se entendió que la mejor opción era construir una represa en Casupá. Esto era el camino más adecuado. Quedó absolutamente claro, incluso con el financiamiento. Plantemos la aceptación para sacar tres cuestiones claves. Una es la prioridad estratégica del proyecto. Se hicieron estudios de financiamientos y de impacto ambiental. Los estudios estuvieron en el primer semestre del 2020, por eso en la transición Tabaré priorizaba este proyecto que le pidió a Lacalle mantener como política de Estado. Seguimos sosteniendo la importancia de este proyecto. El estudio de factibilidad trae que igual se debería hacer Casupá sobre el 2037 por una cuestión de que la planta de Aguas Corrientes será la columna vertebral de este sistema. Esta de Casupá solo producirá un tercio del agua. Hoy se reconoce que sería un complemento y que el proyecto es estratégico. Objetivamente tomamos el dato de que se descarta la prioridad que venía trabajando el gobierno anterior y va hacia esta iniciativa. El argumento más que asegurar el volumen, se asegura un respalda por si pasa algo. Nosotros priorizamos lo que necesita el país, que es tener asegurado el agua. Si el camino es este, que se haga con quien sea más seguro, con experiencia y de la forma más económica. Se dice que OSE no tiene espalda. Hubo un recorte significativo del presupuesto de inversiones. Es un tema que trasciende a la actual administración.
Se presentó un consorcio de empresas. Su experticia es la construcción de obras. Lo que nunca han hecho es potabilizar el agua. Al final del día quien termina pagando igual es el Estado. El costo es superior. Hay que pagar no solo la construcción, sino pagar el costo el dinero que tuvo que tener para financiar la obra. Vamos a estar pagando más caro el dinero para financiar la obra, vamos a pagar por un servicio que nosotros podemos brindar. No se justifica toda esta ingeniería cuando el propio consorcio en su estudio dice que la opción uno de que lo haga OSE es lo más fácil y de más fácil implementación. En ese costo está incluido los costos de operamiento y mantenimiento. OSE ha tenido una experiencia exitosa en fideicomisos. Lo importante es que el servicio de deuda cae en estos años. No solo tenemos la vía presupuestal si se levantan recortes, sino que también tenemos la posibilidad de fideicomisos de financiación.
El tercer camino es recurrir al préstamo de organismos internacionales. Tenemos todas las posibilidades abiertas. Tenemos que abrir las perspectivas para visualizar que esto es un proyecto país. Es una obra importante, lo que discutimos es cuál es la prioridad estratégica. Casupá no tiene el problema por el cual se descartó esta obra. El proyecto tenía 80 kilómetros de tuberías para introducir el agua. Se da como solución un cuarto elemento que se agrega que es la construcción de una laguna artificial de reserva de agua dulce que es de donde se tomaría agua cuando el rio de la Plata presenta niveles de sal mayores a lo permitido. Planteábamos cierta inconsistencia en que la mayor necesidad de agua está en el norte de Montevideo y se inyectaba el agua en el oeste. El proyecto ha ido mejorando, pero la clave es cuánto va a salir su instrumentación.
Negociaciones políticas
Estamos planteando en el directorio la importancia de dialogar de estos temas. Nos sorprendimos cuando se dijo que el tema ya estaba resuelto u que el camino decidido era la gestión privada. Se dio un grave error encarar por ese lado el proyecto.
Sin agua potable, no hay suministro de agua. La potabilización del agua es un proceso complejo. Requiere experticia y el trabajo de ingenieros que se forma para esto. Es un proceso indivisible desde la toma del agua, su potabilización a la entrega. No basta con que los contratos de abastecimiento sean firmados entre OSE y el cliente si quienes hacen el abastecimiento son privados. El estudio de factibilidad plantea otra idea y todas constitucionales.
Tener dos fuentes desde donde tomar va a ser nuevo para OSE. Va a ser una gestión compleja que requiere de experticia. En Ose están los mejores ingenieros hidráulicos del país y los tenemos que aprovechar. Hoy embalsamos 67 millones metros cúbicos de agua. Vamos a agregarle al sistema con Casupá 118 millones. Con pocas obras más tendríamos la capacidad de transformar. Durante adminsitraciones anteriores se invirtieron 25 millones para ampliar y fortalecer Aguas Corrientes. La novedad del estudio, y para nosotros es una satisfacción, es que coloca el horizonte de 2037 que convendría tener en funcionamiento un embalse similar a Casupá. En este caso no hay ley habilitante a la participación privada. Habría que discutirlo en todo caso. Se mantuvo en UTE la gestión. De la política pública. Se le dio al sector privado la posibilidad de invertir en el sector privado. La situación del agua es distinta, la experticia que tiene OSE como actor especializado en proveer el servicio de agua potable le da una ventaja comparativa importante. La mejor ecuación país es esta. La participación de los privados sigue siendo muy importante. OSE tiene que tecnificarse en la gestión del agua. Hoy perdemos el 50% del agua que producimos.
Inconstitucionalidad del hecho
El informe de Durán Martínez dice que lo que contrata OSE tiene la construcción de ala planta. Es la privatización de una parte clave del servicio.
