El sindicato reclama por cambios en la planta de producción de Montevideo y en la planta de distribución del departamento de Salto, que acarrean el despido de 34 trabajadores dentro de la empresa. Según indicó su presidente Pablo Cabrera, de no llegar a un acuerdo con la compañía, el gremio realizará un paro de siete días con paralización total de sus actividades.
Reclamo del sindicato y medidas
Lo que sucede es una situación con dos aristas. En Salto hay involucrados 18 trabajadores. Hay un cambio de empresario que asume a partir del 16 de agosto y no estamos pudiendo reubicar a los trabajadores entendiendo él que quiere asumir esa responsabilidad con los trabajadores de su confianza. La otra situación la estamos teniendo en planta Carrasco por la reestructura que se genera por la desaparición n de una nueva modalidad de trabajo que lleva la pérdida de 16 puestos de trabajo. Tenemos un plazo hasta el miércoles para llevar una solución. El viernes tuvimos una propuesta de la empresa, pero eso no contempla aún la pérdida de trabajo.
La única planta productora está en Montevideo. En Salto hay un centro de distribución y eso pasa a un nuevo empresario. Hasta el 15 de agosto el actual empresario tiene el contrato. A partir del 16 cambiaría. Hasta el 15 en Salto tenemos el plazo para discutir y tratar de que los empresarios que trabajan puedan mantener la situación porque ellos no son responsables de este cambio.
El reclamo se da por mayor cantidad de reubicaciones, pero en sí no es la totalidad de trabajadores, por lo que sigue siendo insuficiente. Tenemos votado desde la semana pasada por el Congreso Nacional un paro de inactividad durante siete jornales corridos por esta situación si no se llega a un acuerdo. Hay un cambio en la modalidad de trabajo y eso lleva a que no existen puestos genuinos en esa situación para estos compañeros. El sindicato mostró puestos en la planta en donde estos trabajadores pueden ser reubicados.
La medida afecta al público. Nosotros sabemos que puede tener un impacto, pero igual manera puede tener un impacto en las 36 familias que están en la situación. El sindicato de Coca-Cola y la Federación de la Bebida no entran en una situación de mala conducta, sino que son trabajadores que a nuestro entender deben mantener la fuente de trabajo.
Siempre los procesos que se han generado son acompañados en el tiempo y no generan una situación tan drástica que se un día para el otro no tienen su puesto de trabajo. El margen de edad jubilatoria son dos trabadores de la totalidad. No llegamos a cubrir el impacto que hay en el resto de los trabajadores. A partir del jueves si no llegamos a tener resolución positiva en base a lo que estamos reclamando es un nuevo Congreso Nacional en donde vamos a definir las medidas a seguir.
