"Sin ser con un ajuste fiscal, parece difícil que haya una solución razonable" en Argentina, dijo economista Cichevski

La nueva ministra de Economía de Argentina, Silvina Batakis, viajó a Washington donde tuvo ayer su primer contacto presencial con las autoridades del Fondo Monetario Internacional. Tras su asunción hace dos semanas, procura un espaldarazo del organismo internacional para calmar a los mercados financieros y dotar de confianza al nuevo plan económico.

Entre otras cuestiones, Argentina sufrió en las últimas semanas por la escalada del dólar paralelo, la inflación que no cede, las protestas sociales y la falta de un rumbo político claro. Como es habitual, los sucesos en el país vecino tiene sus coletazos en Uruguay. Ya es notorio que aumento el cruce de uruguayos hacia Argentina para aprovechar la diferencia de precios, mientras que se complejiza el futuro para el turismo receptivo uruguayo.

Balance sobre la situación económica argentina

Hoy en día un 5% de las exportaciones nuestras están dirigidas a argentina. Dos de cada tres dólares que ingresan al país por turismo son de Argentina. También el desafío está en la frontera en donde la diferencia de precio es fuerte. La crisis del 2001 en Argentina fue bastante complicada. El problema de Argentina es que arrastra 10 años de estancamiento fomentado ya agravado por el hecho de que tiene déficit fiscal. Primero acudía con deuda y ahora la única forma que tiene de financiarlo es imprimiendo dinero. Todavía no se vislumbra cuál es el escenario final o en qué va a terminar esto.

Opciones de salida a la crisis

Las alternativas son pocas. El intento de llegar a octubre de 2023 sin hacer alguna locura parece poco probable porque requieren una tasa de inflación cada vez más alta. La solución parecería ser un ajuste fiscal posiblemente. El FMI desde que asumió este nuevo gobierno adoptó una postura de expectativa y no le ha soltado la mano. Es difícil pensar que el FMI vaya a desembolsar nuevos fondos, que es la ayuda que Argentina necesitaría. Lo que ha hecho es postergar las metas, ser más flexible. Se necesita trazar un camino razonable y actuar en consecuencia para generar confianza. La ministra habló de gasto 0, pero eso aún no ha pasado y hasta que no pase en los hechos, es difícil que el mercado tenga un poco más de confianza.

La alternativa a mi entender es que el ajuste fiscal como consecuencia baja la emisión de billetes y eso evita que la inflación llegue a un régimen de inflación muy alta. Las alternativas son todas malas. El Banco Central no tiene reservas para aguantar con torniquetes los dólares paralelos, subsidiando las importaciones en energía. El contexto es malo en todo sentido.

Implementación dólar blue

Los tipos de cambio múltiples han existido. El tema con esa medida es que el turista no va al banco, sino que tiene dólar en la esquina. Es de dudosa efectividad la medida. El dólar blue se alimenta de turistas que van y ofrecen sus dólares a cambio de pesos. Si se quita esa posibilidad al mercado paralelo, la demanda sigue siendo la misma. En el fondo la medida de poca magnitud para los problemas que tiene Argentina. El problema hoy es el déficit fiscal, que en gran medida financia tarifas energética y servicios públicos, que cuestan un quinto de lo que sale producirla.

Generalmente se tiene la percepción de que estos fenómenos son transitorios. En 2014 el peso argentino cayó y cuando es transitorio es más fácil dar apoyos focalizados. El problema es que cada vez el fenómeno se ha transformado en algo estructural en un contexto en el que no se sabe hasta cuándo va a durar esto. Desde la óptica de los consumidores, es consumir bienes de forma más barata.

Más allá del turismo, que es el foco más relevante. Nos hemos desacoplado bastante de Argentina, la región en general lo ha hecho. La estructura y nuestro vínculo con Argentina ha cambiado mucho y hace que no estemos tan preocupados. Ya venimos hace un par de años y está la intención de intentar atraer más talento argentino. En el agregado, el efecto de lo de Argentina es negativo para el país.

Se dice que el peronismo tiene mucho signo político para afrontar estas situaciones. Esto es lo que hace pensar que podría ser viable un ajuste fiscal para llegar a octubre de 2023 en inflación de 80%. La lógica política en Argentina es de acuerdos intersectoriales. Hoy en día no está claro tampoco cuál es la voz. Hay oposición dentro del oficialismo, los gobernadores tienen su propia lógica y es muy difícil que esa arquitectura se ponga de acuerdo. La realidad te muestra que los hechos terminan sucediendo. Sin ser con un ajuste fiscal parece difícil que haya una solución razonable.

Posibilidad de un TLC entre Argentina y China

Argentina se financia con retenciones a las exportaciones y eso no parece ser compatible con un TLC. Eso en términos operativos lo hace bastante dificultoso. No creo que hoy en día la cabeza del gobierno argentino ni de la oposición esté con este tema.

TLC con China y Uruguay

Los tratados de libre comercio nos abren al mundo o incentivan a que los sectores de producción de nuestro país sean más competitivos. Creo que esa es una de las dinámicas. Las dinámicas de volvernos más competitivos o productivos es lo más relevante. No conocemos aún el estudio de factibilidad pero creo que es por ahí en donde viene la mano.