La historia de Sandra Ferrini y su lucha contra la explotación sexual

Sandra es una mujer de 57 años que desde muy pequeña fue víctima de explotación sexual y trata de blancas. En Esta Boca es Mía


Así contó su experiencia de vida Sandra Ferrini en Esta Boca es Mía:

Mi entrada en el comercio sexual fue hecha por una persona muy allegada a mí, yo tenía ocho años. Mi mejor amiga se llamaba Miriam y el padre tenía sexo conmigo pero no dejaba que su hija se juntara conmigo porque yo era la loquita del barrio. Tenía un tío que me violaba, yo no podía hablar porque estaba segura que le iban a hacer daño a mi padre.

Mi padre jamás hubiera permitido una cosa así, yo no quería perderlo. A los 14 años estaba parada en Bulevar y Gallinal, yo tenía un supuesto marido, yo pensaba que me iba a liberar de todo con él. El equipo de trata del Mides me hicieron ver que todo lo que me había pasado era un delito, llegué a darme cuenta pero había amenazas contra mi padre y mi hijo.

Cada tanto tiempo me traían pero vigilaban mis movimientos, a tal hora tenía que estar en mi casa. Yo podía ver a mi hermano, a una amiga y a nadie más. En cierta manera me fui engañada, porque me dijeron que a los seis meses iba a poder volver y hacer mi vida. En España trabajábamos en ropa interior, desde las cuatro de la tarde a las cuatro de la mañana, no te podías sentar, eras humillada, no podías llorar ni ir al médico.