Una tarde de domas y tradición, entre Florencio Sánchez y Cardona

Rafa Villanueva volvió a recorrer los rincones más lindos de nuestro país. Esta vez llegó a Soriano y disfrutó de una tarde de sol llena de tradición.

Tal como era de esperarse, Rafa Villanueva de primera se arrimó hasta la mesa de comidas, "yo no garroneé nada ¿no?", se atajó diciéndole al señor que servía. Y después recorrió las mesas de venta, hasta llegar a la pista de domas. 

Seis gauchos sentados en el pasto bajo el sol esperaban seis carreras de la etapa final, el premio: un auto cero kilómetro. Rafa improvisó un relato de lo que sucedía y después alentó con la hinchada de Portillo.