La intendenta de Montevideo, Carolina Cosse, dio a conocer el viernes lo que llamó “Plan V”, dedicado a mejorar el saneamiento y la limpieza de la ciudad, una alternativa al proyecto que iba a ser financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo y que no logró los votos necesarios para ser aprobado en la Junta Departamental.
En paralelo, la comuna empezará a negociar “desde cero” con el BID un nuevo crédito y además anunció que enviará a la Junta Departamental un proyecto para crear un impuesto que gravará “a grandes empresas generadoras de residuos”.
El “Plan V” de la intendencia para limpieza y saneamiento
Este plan que anuncia Carolina en el Club Estocolmo está alineado a lo que ha sido nuestra política desde el día uno, que tiene que ver con construir una nueva visión ambiental para Montevideo en este concepto de "Montevideo más verde". En particular, lo que anuncia el día viernes es en primer lugar realizar la obra en Mataperros, por otro, que vamos a ir nuevamente al BID en una acción de saneamiento tradicional. Después, una serie de acciones en materia de limpieza y residuos.
La primera de ellas es una acción concentrada y focalizada en materia de cooperativas y grandes complejos de viviendas arriba de 20 unidades, en los cuales vamos a hacer un cambio en la recolección allí, llevando contenedores para recibir mezclados a la interna de la cooperativa y también una sección de contenedores para materiales reciclables. Es decir, generar la doble fracción, poder asegurar un circuito limpio para la clasificación y al tenerlo adentro de la cooperativa, podemos eliminar los contenedores de vía pública y con eso colaborar en la limpieza de la zona con cambios que esperamos sean positivos.
Ya hemos avanzado con temas de cooperativas, que están incorporando estas tecnologías. Esto lo que busca es llegar al universo completo al final del periodo de grandes cooperativas y de complejos de vivienda. Son más o menos unas 500 en materia de cooperativas en la cuidad. Esto dista mucho del 92% de cobertura en doble recolección que estaba en el proyecto vía. Es una distancia importante entre lo que hubiéramos deseado hacer con el financiamiento y lo que vamos a poder realizar con financiamiento nuestro a corto plazo.
Con el BID llegábamos al 92% de la población de Montevideo con recolección doble, fracción seca en material reciclable y fracción mezclara con diferentes herramientas. El BID estaba con una visión asociada a buscar la mejor herramienta para cada barrio. Ahora estamos hablando de un 10-15%, o sea, una reducción considerable. Otro componente importante es que tanto Bolsones como este enfoque de cooperativas es un enfoque voluntario, es decir, que las cooperativas se apuntan para sumarse al programa. Nuestro compromiso es que toda aquella cooperativa que quiera hacerlo, tengan la disponibilidad de hacerlo dentro del período de gobierno.
Nueva negociación con el BID
El concepto del proyecto del BID, que presentamos el año pasado y tuvo el bloqueo en la junta, estaba basando en un concepto moderno de saneamiento ambiental. Esto lo que hace es reconocer las relaciones que hay en temas ambientales en la cuidad. Por ejemplo, uno tiene que hacer ampliación de cobertura de redes, mejorar el drenaje, pero si yo no atiendo el tema de los residuos, se generan grandes basurales, tengo un proceso de lluvia, se me van los residuos a las cañadas, se me van al drenaje, tengo problemas de inundación. Esa visión holística da cuenta de esas relaciones y nos permite atender de una mejor manera el tema ambiental en su conjunto. Teníamos ampliación de redes, un enfoque más tradicional, y una atención fuerte en los temas de residuos, de manera de tener un sistema mucho más saludable. Lo que la oposición dijo es que “nos oponemos a esa visión de limpieza, moderna. Esto es solo para saneamiento tradicional de cobertura de redes. Ante ese bloqueo la intendencia dice "nosotros vamos a avanzar igual”. Hay vecinos esperando en cobertura de saneamiento en redes. Entonces, vamos a trabajar allí. Este proceso arranca ahora, con el Ministerio de Economía para confirmar si está disponible esa carta de 70 millones de dólares. Una vez que esté confirmado, comenzamos el trabajo con el BID.
Las obras que quedaron de lado por el rechazo del préstamo
El problema acá es el siguiente: la oposición se manifiesta en relación a esto después de que volviera Washington. ¿Cómo hacemos nosotros para generar esa división cuando tenemos un proyecto aprobado en el directorio en el cual estás condicionado por esa visión integral y que ASSE está sostenido en esa visión? No hay manera de enmendar esa situación en el proceso que estábamos. El otro día la oposición decía “nosotros ya en setiembre no veíamos que esto podía ser”. El tema es que esto nos llegó en diciembre, con una carta. Lo que hace es pedir más saneamiento, cosa que la intendencia dice “acá está”. Si desde setiembre estaba ese rechazo, ¿por qué no se trabajó en el momento que tenía que trabajarse? Absolutamente (sobre si cree que es un bloqueo político).
Tenemos un proceso ordenado, estructurado por el BID. En el medio de la segunda y tercera misión, entre agosto y setiembre, se generan más de cinco audiencias públicas, las cuales se trabaja abiertamente con la ciudadanía y el sector político. Ese proceso podría haberse marcado ahí.
Expectativa del monto del préstamo
Es algo que tenemos que conversar con el Ministerio de Economía. A la intendencia le interesa invertir lo mayor posible. Recordemos que la indecencia del marzo del año pasado, teníamos la habilitación de 70 millones de dólares, solicitó ampliarlo a 120 para incorporar más barrios y en ese momento fue negado por el MEF.
Tenemos que determinar el monto. Dentro del plan directores identificar cuáles son las áreas que tienen la prioridad. Después, barrio a barrio se analiza desde el punto de vista social, ambiental y económico el mejor equilibrio. Por ejemplo, cuanto me cuesta por dólar gastado la cobertura del barrio.
El BID funciona a partir de tres misiones. Una misión inicial, donde se establece el monto y el enfoque, una donde se analizan los proyectos en detalle, entre la segunda y la tercera se hace las audiencias públicas y en la tercera se cierra. Puede estar entre 6 y 10 meses. Estamos hablando siempre de un préstamo a largo plazo.
Los mensajes que hemos tenido de la oposición es que, bajo esa mirada tradicional más acotada, no habría dificultades. El Plan Director Saneamiento es un plan es conocido, aprobado. Depende con el BID cuáles de esos barrios tiene las mejores condiciones para esa inversión.
Tiempo de obra prevista
Recordemos que todos los proyectos BID tienen un períodos de repago, que van entre 20-25 años, más un período de implementación, más o menos se maneja entre 4 y 6 años.
Las obras del “Plan V” en el Arroyo Mataperros
Dependemos de la oferta de las empresas. Es un proceso de licitación que ya había empezado. Eso se suspende con el bloqueo de la junta. Con el anunció de Estocolmo se plantea un nuevo calendario de apertura, que está para final de mayo. Ahí hay algunos ahorros en algunas obras, dinero para otros proyectos, algunas mejoras en algunas obras. Lo que se dice es que eso no se va a hacer, vamos a priorizar Mataperros porque este es el momento para esa inversión asociado a la otra inversión. Lo primero es ver el monto y en relación a eso determinare el set de alternativas.
Financiamiento de Ministerio de Obras Públicas para obra en Mataperros
Lo que sucede ahí es que ese barrio está al costado de la vía del tren. Cuando se hacen las obras de ferrocarril central, se decide que por ese tramo puede pasar parte del nuevo sistema de drenaje, que lo que hace es generar una especie de bypass en el momento de pico. El tramo de cañería que está debajo del ferrocarril central tiene un financiamiento del Ministerio de Transporte. La intendencia lo va a repagar en el tiempo. Lo que estamos haciendo con estos ahorros es los tramos fuera del ferrocarril central para hacer el bypass.
Propuesta de obtener recurso de las empresas que generar más residuos
Esto no es un impuesto, es un ingreso que puede ser un precio o una tasa. A diferencia de un impuesto que le puedo determinar un sujeto determinador, acá está asociado a un servicio. La intendencia va a cobrar la cuota parte de la gestión que hace la intendencia en tres carriles: lo que tiene que ver con la recolección diferenciada y la clasificación, la recolección mezclada y dentro de eso poder separar cuáles son los residuos que vienen de grandes generadores y muchas veces obras de limpieza y recuperación.
En ese universo lo que tiene que hacer es determinar los costos operacionales y después asociarlo a eso y vincularlo a una gestión. Hoy para las grandes empresas es gratis, para los ciudadanos no porque lo paga en sus impuestos. Aquellas empresas que traen al mercado un set de envases u otros artículos que generan un impacto mayor en el tema de residuos o contaminación, hoy van a tener que asumir una responsabilidad.
Los residuos industriales, por ejemplo, los que genera una planta, hoy las empresas tienen la obligación de gestionarlo por sí mismo. La intendencia no hace esa recolección, esa gestión. La intendencia hace la gestión y recolección de los residuos domiciliarios y la limpieza del espacio público y los cursos de agua.
Este esquema de trabajo tiene un doble beneficio: financiar las operaciones y que la empresa, cuando decide poner un producto en el mercado, se va a enfrentar a la tasa o la posibilidad de hacerse cargo de ese residuo directamente o buscar una alternativa más sostenible. Hay un incentivo para un cambio tecnológico.
Ayer tuvimos reunión con el ministro de Ambiente. El mensaje es que vemos este esquema como complementario a los esquemas que está planteando el Ministerio de Ambiente en relaciona a la Cámara de Industria a través del Plan Vale. Esto mejora las condiciones de implementación del Plan Vale.