El candidato a la IM por la Concertación estuvo en Día Perfecto.
Foto: Gastón González Napoli
El exComisionado Parlamentario Penitenciario Álvaro Garcé, quien renunció a su cargo para ser el líder del equipo de seguridad de la campaña electoral de Luis Lacalle Pou, es uno de los candidatos del Partido de la Concertación que se presentarán a la carrera por la Intendencia de Montevideo.
¿Qué se siente ser candidato en una oportunidad histórica donde blancos y colorados combinan la creación de un nuevo partido para la disputa de las elecciones municipales?
Es un lindo desafío, de esos que los sentís en los hombros. Es un peso que no te doblega, al contrario motiva, motiva mucho. La experiencia de la Concertación, estoy convencido, tiene enormes posibilidades de futuro. Es mucho más que la suma de blancos y colorados, es una propuesta nueva, abierta; es una alternativa para cambiar Montevideo. Queremos cambiar Montevideo. Si usted me pregunta por qué aceptás este desafío: las ganas de cambiar muchas cosas que hace tiempo requieren una transformación y que al cabo de 25 años, el Frente Amplio si bien ha hecho algunas cosas en el departamento, no ha logrado resolver los grandes problemas de la ciudad y el departamento.
¿Cómo se mezclan dos partidos políticos en una sola propuesta, en una sola propuesta, en un solo programa de gobierno?
Es como la sociedad. Las personas mantienen su identidad, se siguen llamando de la misma manera, tienen su cumpleaños, tienen sus amigos, tienen sus afectos, pero trascienden esa identidad para acordar objetivos comunes. La Concertación no borra ni la identidad colorada ni la identidad blanca; además, es una propuesta que está abierta a todos aquellos que deseen un cambio en Montevideo. Nosotros estamos convencidos que la alternativa, el verdadero eje de esta campaña y sobre todo lo que viene en los próximos cinco años es más de lo mismo, la continuidad o un cambio. ¿Por qué digo más de lo mismo? El Frente Amplio hace 25 años que tiene el departamento, va por su sexto período, y lo que no ha hecho seguramente lo prometerá para hacer entre el año 25 y los 30. Nosotros realmente queremos cambiar la gestión de la ciudad, porque el contribuyente no recibe en obras y en servicios el esfuerzo que hace. Lo que paga no se le devuelve adecuadamente.
Cambiar la gestión, ¿cuáles serían los puntos más importantes? Porque hace muy poco estuvo la intendenta Ana Olivera y justamente habló sobre los temas del tránsito y la limpieza.
Limpieza, obras, tránsito, seguridad, porque la seguridad también tiene que ver con lo departamental y lo municipal. Bajo la noción de la gestión, que es esa relación entre lo que recauda la Intendencia y lo que devuelve en obras y servicios, encuadran todos esos temas. Montevideo no está limpia; vemos que los contenedores están rebosando de basura, sobre todo los fines de semana. Montevideo necesita obras, obras que sean mucho más que una obra fallida como el Corredor Garzón, donde se cometieron errores de concepto, de diseño, de ejecución.
Reconocidos por los propios creadores.
Montevideo necesita obras. Necesita proyectarse a los próximos 25 años, como se hizo antes. Nosotros no negamos que se hayan hecho cosas, no negamos la plaza Seregni, que está muy bien, pero ¿es esto suficiente? En realidad se necesita mucho más.
La resolución de unir a los dos partidos, ¿es para juntar votos contra el Frente Amplio?
Reitero, los partidos no borran sus identidades; en todo caso lo que se hace es trascender la individualidad y acordar un programa común. Ese programa común además nos va a dar a los candidatos de la Concertación la posibilidad de movernos con comodidad dentro de lo que son las propuestas generales. Esas propuestas van a estar definidas ya en la convención del partido de la Concertación, no solo las candidaturas sino cuestiones de tipo programático, y desde ya que no es una cooperativa para juntar fotos. Lo que se plantea es una elección competitiva por primera vez en mucho tiempo, porque hasta ahora la oposición estaba dividida en Montevideo y realmente era difícil poder pensar en ganar, era difícil pensar en una contienda en términos competitivos. En las pasadas elecciones, de mayo de 2010, hubo dos grandes mitades: una mitad todavía mayoritaria pero decreciente que apoya al Frente Amplio, ha ido mermando desde un 55% hasta un 45% en la pasada elección, y la suma de la opinión dividida llegaba a 37%. Pero hubo un 12% de la ciudadanía de Montevideo que votó en blanco o anulado, y eso sin dudas es una señal de disconformidad.
Pero los partidos tradicionales no han sabido atraer ese desencanto que genera en el ciudadano.
Por eso la Concertación nace como una alternativa: viene de "álter", otro. Por eso la creación de un partido que es una coalición de dos partidos que se enfrentan al partido que ha gobernado históricamente en las últimas décadas.
¿No es un talón de Aquiles tener más de un candidato?
Yo creo que realmente no, porque la unidad está en los aspectos programáticos.
¿Van a hacer campaña por separado?
Pero coordinados. Un mismo programa, un mismo tono, un mismo desafío. La competencia es buena, pero es buena en la cancha grande. Es bueno para todo el electorado de Montevideo que haya una competencia real. Que haya elecciones en términos competitivos, que no esté definida la elección de antemano, eso es muy bueno.
¿Por esa bondad de la competencia es que aceptó debatir con Daniel Martínez?
Debatir con el senador Martínez, debatir en su momento con la senadora Topolansky, por qué no. Los debates que no fueron completos en las elecciones nacionales, creo que le hacen muy bien al elector para saber dónde está el cambio y dónde la continuidad.
El antecedente de la elección nacional, no necesariamente se traslada. Pero todos coinciden en que el Frente Amplio tuvo más votos en la capital de lo que se esperaba. ¿Esto le saca fuerza al partido de la Concertación?
A mí me parece que no, y creo que la lectura hay que hacerla en la línea que venimos, siguiendo la serie histórica de las elecciones municipales, porque entre las eleccioens nacionales y las municipales no necesariamente hay una correspondencia. Es más, hay departamentos en los que un partido ha entrado tercero en las nacionales y luego gana la elección departamental.
Nunca pasó en Montevideo eso.
Se ha dado en Rivera, por ejemplo, se ha dado en Montevideo, donde los resultados de las elecciones del balotaje de 2009 fueron francamente diferentes de mayo de 2010. Esos ciclos son más representativos. Pero aquí no estamos para prever lo que va a suceder en términos electorales, estamos para ofrecer la alternativa de cambio, independientemente de cualquier especulación. Lo hacemos porque estamos convencidos de que hay una gran cantidad de gente en Montevideo que quiere un cambio.
Para redondear el tema de la coyuntura electoral, ¿cómo absorbió usted el impacto de la elección nacional para el Partido Nacional, donde había mucha ilusión, donde su figura electoral apareció vinculada con un aspecto muy importante como la seguridad, y donde el resultado no fue el esperado?
Es notorio, los resultados de octubre y de noviembre tal vez no fueron los esperados, pero en las elecciones del mes de mayo no se cierra el ciclo electoral anterior, sino que se abre un ciclo nuevo. Yo estoy de acuerdo con esto, que lo ha planteado el Dr. Lacalle Pou. Hay un dato muy importante: no creo que es menor la irrupción de la Concertación como un actor nuevo en lo departamental, con todo lo que esto implica a nivel de la posibilidad cierta de un cambio.
Cuando uno dice Álvaro Garcé, piensa en Comisionado Parlamentario para el sistema carcelario. Un hombre de derechos. ¿Cómo virás hacia la Intendencia de Montevideo? Gobernar un municipio es otra cosa.
Gestión. Es ciudadanía, derechos y gestión. ¿Cuál es el antecedente? Yo trabajé tres años como director del Registro Civil: gestión, en un ministerio. En la etapa de comisionado parlamentario, si bien no tuvimos a cargo cuestiones de gestión, el control era una parte de la tarea, y la otra parte era la realización de recomendaciones que apuntaban a una transformación de la gestión en un área como las cárceles que estaba en una crisis, era difícil pensar en un cambio en el 2005 y esos cambios se fueron dando. La gestión y la negociación son dos pilares para lograr un cambio no en la Intendencia sino en el departamento de Montevideo.
¿Eso te va a permitir trabajar con Adeom, que es un gremio muy fuerte, el haber trabajado con la gente de las cárceles?
Tal vez no sea tan lineal porque son cuestiones distintas, pero creo en la negociación. Ahora hablo en plural, porque esto no es ni un proceso personal ni una candidatura personal. Hay una experiencia acumulada inmediata, el proyecto Montevideo Se Puede del diputado Jorge Gandini que es un insumo importante, la experiencia acumulada en su momento en el programa de la Dra. Ana Lía Piñeyrúa en el año 2010. Le damos cabida a todo ese proceso de acumulación. Sabemos que tener los 16 votos en la Junta Departamental, esa mayoría que la Constitución le da al partido ganador, no te garantiza todo. Hay que negociar. La relación con Adeom es un problema histórico que va a haber que solucionar con autoridad, con firmeza, con respeto de los derechos adquiridos por los trabajadores y con mucho diálogo. Porque en ese enfrentamiento cíclico el que ha perdido es el contribuyente.
¿Por qué pensas que los montevideanos hace 25 años eligen la misma Intendencia?
Primero, a comienzos de los 90 los montevideanos eligieron un cambio en el departamento. Las sucesivas administraciones no han estado a la altura de esas expectativas. Tú me preguntarás, por qué entonces siguieron votando lo mismo. Yo creo que no es un factor menor el hecho de que la oposición fuera dividida en todas esas elecciones. Me parece que es un proceso que se fue dando gradualmente y que nació no en los dirigentes sino en la gente. La Concertación, la unión no solo de blancos, colorados, ecologistas, independientes, más todos aquellos que quieran sumarse a una opción de cambio en el departamento, no es una cuestión de laboratorio, surgió de abajo hacia arriba y los dirigentes supieron interpretar ese desafío.
(sale tape de opiniones de la gente en la calle)
Aparecen algunos temas repetidos: la limpieza, el tema de la seguridad. Pero la seguridad es un tema nacional. ¿Cómo se pueden conciliar las dos cosas?
La Constitución dedica una serie de artículos a toda la cuestión municipal. El primero de esos dice que la seguridad pública no es un cometido de las intendencias de los gobiernos municipales. Seguridad pública entendida como represión y sanción del delito. Ahora, la iluminación, la poda de los árboles, la regulación del transporte para que el ómnibus pase a la hora y no antes ni después, la operación de la red de semáforos de modo de apagarlos de noche en esos cruces que no lo justifican y pueden terminar en un ilícito, el cuidado de los lugares públicos, esa figura que en en algunos países se llama cuidaparques, para la observación, la vigilancia, no es solamente una cuestión policial. Los municipios tienen mucho para hacer.
¿Qué haría la Concertación?
Nosotros queremos crear una secretaría departamental de seguridad, costo cero, que no implique un solo funcionario más, ni siquiera un cargo de confianza. Una redistribución. Queremos instalar la figura del cuidador de los espacios públicos, colaborar con la policía. Lo otro, la limpieza, la gente dice que es un tema de educación, y sí, pero si vos llegás al contenedor y está llena, si vos llegás a la papelera y no tiene lugar, entonces el problema se empieza a reproducir. Hay una cuestión de educación, pero también hay una cuestión de gestión. ¿Cómo se soluciona? Con inversión en maquinaria, con mejor barrido, con más concientización de la ciudadanía, pero reitero, la primera responsabilidad la tiene la Intendencia.