Caso Milvana: comenzó careo entre Pedro Leone y Gustavo Lepere

La jueza tiene hasta las 16:00 para resolver el caso. Además de los dos cabecillas, interrogará a otras dos personas.

La jueza Dolores Sánchez trabaja intensamente en el caso y se encuentra sometiendo a un careo Pedro Leone Echart y Gustavo Lepere, los dos cabecillas de la banda que secuestró a Milvana Salomone. La magistrada tiene hasta las 16 para resolver, ya que a esa hora se vence vence el plazo constitucional de 48 horas. Según supo Telemundo, la fiscal del caso, María de los Ángeles Camiño, está trabajando "codo a codo" con la jueza, por lo que se va enterando de primera mano de los datos que surgen de los interrogatorios. Esta razón sería clave para que la situación jurídica se dilucide en la presente jornada.

Por otra parte, otros dos integrantes de la gavilla siguen esperando turno para ser interrogados. Ambos son familiares de dos personas que ya fueron procesadas por este caso.

Además de los interrogatorios, la Justicia busca otras otras pistas que podrían conducir a la detención de otras personas.

Milvana Salomone fue un objetivo "fortuito", según Vázquez y Layera

Explicaron en Código País que los delincuentes tenían pensado un objetivo que falló y la secuestraron a ella.

¿Cómo fue capturado el último sospechoso de liderar el secuestro de Milvana Salomone?

Mario Layera: Recibimos una llamada anónima que nos indicaba que estaba en una zona de Carrasco, así constatamos que él estaba en el interior de un comercio realizando una llamada telefónica. Cuando cortó fue detenido. Él nos manifestó que estaba informando que se iba a entregar. Se trata de un individuo que recorrió muchos países y que contaba con dinero suficiente para abandonar el país rápidamente.

¿Los 50.000 dólares que faltaban aparecieron?

Mario Layera: Todavía no.

¿Cuál es su opinión sobre este caso?

Jorge Vázquez: A mí me parece, con respecto a las detenciones y al resultado del secuestro, el mensaje más importante es que hoy tenemos una policía especializada, que genera confianza. La ciudadanía puede volver a tener confianza. El resultado de todos estos años de trabajo, con inclusión de tecnología, capacitación y traída de expertos del exterior, nos permite tener estos resultados.

Si no se hubiera hecho todo lo que hemos hecho, probablemente este caso no hubiera tenido este fin. Tampoco el del empresario secuestrado que fue rescatado antes de la entrega del dinero. Esto debe desestimular el delito, ese es otro papel importante que tiene la Policía. En general los delincuentes salen a ganar o salen a perder, creo que llegó el tiempo de que los delincuentes salgan a perder.

Se habla de elementos raros, ¿por qué?

Jorge Vázquez: Yo me pongo del lado de los ciudadanos y hay cosas que no cierran. No cerraba que fuera un secuestro "al pío, pío", un secuestro al azar. Se generaron dudas, porque se deshicieron de la camioneta y se quedaron con la persona, un robo no era, entonces ¿en qué consistía?. Por otro lado, hay un elemento muy importante que es lo que la Policía sabe y cuáles son las cosas que se pueden decir.

¿Hay hilos sueltos que faltan atar?

Mario Layera: Esto es un rompecabezas, lo que nosotros pretendemos es tener todas las piezas y colocarlas cada una en su lugar, eso no es fácil. En la medida que avanza la investigación, nosotros comenzamos a mover esas piezas. Evidentemente la detención de este hombre contiene una cantidad de piezas que nos permiten armar más efectivamente el rompecabezas que teníamos. Lo que encontramos es que avanzamos hacia un hecho fortuito que le tocó sufrir a la doctora Milvana Salomone, provocado por otras circunstancias que todavía no las podemos detallar, dado que en este momento está actuando la justicia.

¿Milvana Salomone no era el objetivo?

Mario Layera: No desde mi punto de vista. Hay toda una preparación para cometer el delito, con el cometido del delito de una manera que no coincidía. Eso es lo que nos lleva a dudar.

¿Quién era el objetivo?

Mario Layera: Son detalles que no podemos dar. Fueron por otro objetivo que falló.

¿Entonces no había un seguimiento de la doctora?

Mario Layera: No. El auto que persigue a la camioneta, fue después del secuestro.

¿Qué es lo que suena raro?

Mario Layera: Hay detalles de la investigación que nos hacen pensar. Por ejemplo, la cantidad de dinero era incongruente con toda esta organización. Para nosotros era poco dinero para todo lo que estaba preparado, todo lo que se había planificado y de la forma que actuaban las personas que estaban detrás. Lo claro ahora es que al ser fortuita la víctima, tuvieron que realizar una cantidad de información que había sido realizada en un principio para otra persona.

Jorge Vázquez: Las mismas dudas que teníamos nosotros las tenía la gente. De hecho Policía Técnica tenía información que no podíamos transmitirla. No siempre se supo que era un secuestro, no se sabía si la doctora iba a aparecer viva. Son interrogantes que se fueron dilucidando con la investigación. Y ahora las cosas empiezan a cerrar un poco más. Si la doctora Salomone terminó siendo sujeto de un secuestro porque el otro le falló, y durante quince días no hubo ningún tipo de negociación con la familia, es otra cosa. Ahora se empieza a armar un poco más el puzzle, todo esto se hace más entendible.

¿Todos los rumores que rodeaban a la familia quedan desechados?

Mario Layera: Sí, en casi su totalidad. No llegamos a lograr verificar esas hipótesis. Con esta nueva información la tenemos que descartar.

¿Hoy se reunieron con la víctima, con la familia y los abogados? ¿Qué información se aportó?

Mario Layera: La reunión no fue de carácter oficial en cuanto al procedimiento. Lo que habían solicitado los familiares y los abogados era que la doctora y su familia querían transmitir a todo el equipo policial su sentir en cuanto al caso. Y el interés por parte de la familia de que este hecho que les ocurrió a ellos, de alguna manera permita facilitar al instituto policial y a las autoridades para mejorar aún más la calidad de la tecnología.

En primera instancia hubo 15 detenidos y solo cinco procesados ¿por qué?

Mario Layera: Eso corresponde a la Justicia, determinar y evaluar la participación de cada uno. Quien tipifica y evalúa las pruebas que se aportaron y quien determina la resolución es la Justicia. No es que existe una contradicción, sino que para la Justicia no hubo hasta el momento delitos comprobados.

¿Puede haber una organización que está operando y que quiere seguir operando acá?

Mario Layera: No. La organización quedó desarticulada.

¿La doctora Salomone siempre estuvo en ese pozo?

Mario Layera: Sí, estuvo en ese pozo excepto al final cuando los delincuentes tuvieron que colocar el piso de nuevo.

¿Existen otras organizaciones?

Jorge Vázquez: Uruguay no está exento y uno se tiene que preparar. Esta organización quedó desarticulada, probablemente si le daba resultado, seguiría por el mismo camino. Que no le haya dado buenos resultados es una señal de alerta para otras personas que quieran transitar por el mismo camino. Pero siempre hay alguno que dice: yo puedo y cometieron errores que yo no cometería. Pero nosotros pensamos que esto tiene que ser un elemento de disuasión importante.

Layera, usted interrogó a Pedro Leone Echart ¿cómo es?

Mario Layera: Es un hombre que no es primario, que tiene antecedentes, que tiene conocimiento y que eligió hace muchísimo tiempo un método de vida en diferentes aspectos. Un hombre que se encuentra en una situación económicamente crítica para él. Eso lo lleva a actuar y a tomar decisiones, a intentar cometer el gran golpe. El hombre pidió perdón a los policías con los que se tiroteó, incluso nos indicó dónde había ocultado el arma que había utilizada en ese momento. Fuimos a buscarla en el día de hoy y la ubicamos.

¿Qué pasa con las rapiñas?

Jorge Vázquez: Con las rapiñas seguimos avanzando, en todo lo que tiene que ver con la investigación y la tipificación. Hemos implementado el sistema de puntos calientes para ver dónde se cometen las rapiñas, hoy en día sabemos exactamente cuáles son los lugares específicos donde se cometen. Hemos incorporado un software que analiza el comportamiento de los delitos.

El secuestro de Milvana Salomone y su significado para la sociedad uruguaya

El reciente secuestro y posterior aparición de la doctora Milvana Salomone, despertó la alarma pública ante una nueva modalidad delictiva.

Desde filas de gobierno se aceptó que el problema existe, sentando un antecedente inédito en nuestro país.

El jefe de Policía de Montevideo, Mario Layera, explicó:

En lo que va del año se han confirmado cinco secuestros, los últimos dos se trata de víctimas ajenas a criminales. Los cinco han sido aclarados. La Policía Nacional ya venía preparándose desde el 2010, capacitando oficiales en ese sentido, en lugares como Colombia por ejemplo. Porque la escalada de acciones criminales indicaba que no íbamos a ser ajenos a lo que ha sucedido en todos esos países.

El periodista de noticias policiales Nazario Sampayo agregó:

Acá estábamos acostumbrándonos a secuestros entre bandas de narcotraficantes. Pero secuestros extorsivos con personas que no estaban vinculadas a ese ámbito son muy pocos.

Por su parte, el director de UNICOM Fernando Gil informó: 

La doctora Salomone desaparece el domingo 17 de mayo, al principio era la desaparición de una persona que no había llegado de los lugares donde frecuentaba, al ser una persona mayor de edad no hay la inmediatez que sucede cuando es un menor. Las hipótesis comenzaron a tejerse ahí y la investigación comenzó.

El abogado de la familia, Jorge Barrera, dijo a Cámara Testigo:

La legislación el año pasado se modificó, existe un cambio normativo que le permite a los abogados trabajar con la fiscalía, cooperar, aportar pruebas para esclarecer la verdad. Lo que uno tiene es, en primer lugar, acceso a información de ciudadanos, por ejemplo. Si la ciudadanía puede aportar a través de los 0800 que existen, o familiares, amigos, conocidos de la víctima pueden también aportar, judicializando esa información.

Quedaron emplazados los nuevos detenidos por el caso Milvana Salomone

Deberán volver el jueves a declarar. También continúa el interrogatorio del cabecilla Pedro Leone.

Doce personas habían sido detenidas en la misma jornada de la liberación de Milvana Salomone, pero Pedro Ignacio Leone Echart se mantenía prófugo y estaba siendo buscado por las autoridades desde entonces.

La Policía había presumido que el hombre se había fugado del país, pero finalmente recibieron una llamada anónima que aseguraba que el hombre se iba a encontrar con alguien en la tarde del lunes en el Bar Arocena. La Policía llegó al lugar y allí estaba el hombre, quien no ofreció resistencia a la hora de ser detenido.

El hombre declaró ante la jueza del caso en el juzgado de Bartolomé Mitre en la tarde de este miércoles. Las autoridades tienen pruebas que incriminan a Leone y es considerado por los investigadores como uno de los ideólogos del secuestro. Además se busca saber qué sucedió con el dinero que falta de la suma que la familia Salomone entregó a los captores.

Los investigadores no creen que la elección de Salomone haya sido al azar, como declararon los secuestradores, y esperan que Leone Echart establezca cuál fue el motivo que los llevó a elegir a Milvana Salomone. El criminal ya confesó el lugar en que arrojó el arma con que se había tiroteado con los oficiales antes de escapar; las autoridades las encontraron y ya tienen una prueba importante en la pesquisa.

Además, hubo dos detenidos nuevos. Uno de ellos, hermano mellizo de uno de los procesados, el que sería quien recibió el dinero del rescate de la familia Salomone. Esperan para declarar ante la jueza Dolores Sánchez.

Esto fue lo que Milvana Salomone relató a la jueza

Ante la jueza Dolores Sánchez relató sus rutinas y cómo se comunicaba con los secuestradores. Se conocieron más detalles de su cautiverio.

Estos fue el testimonio publicado por el diario El País:

"A medida que iban pasando los días agarré las mañas. Cuando pasaba el ómnibus y me bañaba. Escuchaban radio todo el tiempo, la que ponían era Radio Disney, que es para adolescentes. Siempre sacaban la radio policial.

Vi mi foto en un parto en el diario. Yo ya sabía lo que le iba a pasar a mi madre por toda su situación. Me fueron tomando confianza, sabían que no me iba a escapar. Yo les preguntaba '¿Qué pasó con mi madre?' No me decían nada. Me enteré la semana pasada lo de mi madre. Me daban los obituarios de los diarios, no me hablaban. Si me hablaban era con la dicción forzada.

Pasó mi cumpleaños. Las cosas eran siempre igual. Me daban el desayuno entre las 8:00 y las 8:30, el almuerzo entre las 12:00 y las 12:30 y la merienda en la mitad de la tarde. De noche me daban té de marcela. Me di cuenta que me metían un somnífero. Lo seguí tomando porque me hacía bien.

Los días no variaban mucho, nunca me movían del lugar. Cuando sentía pasos me decía que me pusiera las vendas porque si veía a alguien estaba muerta. Entonces les dije que no quería ponerme las vendas. Me mandaron un pelele que me lo ponía de venda. Esa fue mi venda hasta el martes 16 de junio.

El día domingo fue normal. Había mucho fútbol. La tasa de café era de Peñarol. En un momento me preguntaron de qué cuadro era. Les respondí que era de Defensor. Uno de ellos dijo: 'Ah, cheta'. Uno de ellos tosía horrible y fumaba hasta que les dije que me molestaba y no lo hicieron más. Una tarde pensé que no había nadie arriba porque había silencio, duró mucho. Pensé que habían ido a dormir a la casa. Nunca se me ocurrió escapar, yo quería estar viva.

Salvo el primer día de inundación, ninguno de ellos estuvo abajo. Y me hicieron poner la venda. Después les dije que no bajaran, que yo podía ponerme sola. Yo quería un buen trato, pero a distancia.

El sábado me dijeron: 'se termina'. Escuché cosas, como que arrastraban objetos, sentí a un señor cortando leña y jugaba Uruguay. Yo había enviado las cartas de mañana. El domingo, cuando me dieron el desayuno, pregunté: ¿enviaron las cartas? ¿Mi familia sabe que estoy viva? Y me dijeron que no. Entonces les pregunté si podía mandar otra. El lunes me dan lo que yo ya había escrito y les puse una más. Le puse a la carta 'agregado el lunes'. Les pregunté si estaba bien y no me respondieron. 

Almorcé bien el lunes. Como a las 18:00 hs bajó uno de ellos al sótano. Y me dijo: 'Tranquila, se terminó'. Yo estaba tapada. Me cambiaron la venda de los ojos, yo no abría los ojos porque me tenían penado ver caras. Me ponen un adherente diario en los ojos, también me colocan auriculares. No me ataron las bocas ni las manos. Me subieron la música al mango. Eso fue hasta hoy a las seis de la mañana. Al principio fue radio y después fue música. Ahí yo estaba saliendo. Me aproximaron a una escalera de madera y me sacuden para que suba. Arriba me agarra otro. Me sientan en una reposera, hacía frío. Me traen los acolchados de abajo y un café caliente. A las 12:00 de la noche me di cuenta de la hora por la radio. Uno me lleva a una cama y me tapa con los acolchados. Me dice que me quede tranquila, esa noche no cené. Eso hasta las cinco de la mañana de hoy cuando me dicen: 'Tranquila, nos vamos'.

Me suben al baúl de un auto. Ahí en el camino fui con una gran adrenalina. Ellos iban muy rápido, el auto saltaba. Después de muchas vueltas me bajan con mucho cuidado. Me despegan y me arrancan los auriculares. 'Sentate acá', ordenó uno. Me senté en la cuneta y me dijeron: 'contá hasta 500 y pedí ayuda. Hay casas, pedí ayuda'. Estaba muerta de frío, yo no miré nada porque sabía que me iban a volar la cabeza"

Secuestrador de Milvana contó estrategias para evitar control policial

Gustavo Lepere Mederos explicó cómo pudieron escapar de la tecnología de punta del Ministerio del Interior.

Uno de los ideólogos del secuestro de la Dra. Milvana Salomone, Gustavo Lepere Mederos, declaró a la jueza Dolores Sánchez cómo fue que la banda que él lideró junto con Pedro Leone Echart esquivó durante semanas la tecnología de punta del Ministerio del Interior.

La banda de delincuentes recorría hospitales y kioscos para ver números de cédula exhibidos al público, los que utilizaban para conseguir chips de celulares para comunicarse entre sí sin posibilidad de monitoreo de las autoridades.

Sobre el incendio de la camioneta, Lepere reveló que la intención era borrar las huellas de su hermano, que no había tenido guantes a la hora de secuestrar a Salomone.

Jorge Vázquez: caso Milvana "suena raro" y "hay que seguir investigando"

Dijo el subsecretario del Interior: "Quizá es porque hay cosas que sabemos pero no podemos decir".

El subsecretario del Interior Jorge Vázquez afirmó en radio Uruguay que hay elementos del caso Milvana Salomone que suenan raros y por eso se sigue investigando. El jerarca expresó su convicción de que el secuestro no fue al azar.

Todo el mundo nos pregunta lo mismo: ¿por qué estas cosas suenan raro? Quizá porque tiene que ver con el nivel de especialización y capacitación que tenía esta organización, o capaz que suena raro porque hay cosas que no sabemos, o quizá porque hay cosas que sabemos pero no podemos decir. Yo creo que sobre este hecho todavía hay bastante para trabajar. A varios también dentro de la Policía les suena raro y cuando suena raro hay que seguir investigando.

Fue capturado en Carrasco el prófugo por el secuestro de Milvana

Pedro Leone Echart fue uno de los dos ideólogos del crimen. Además la Policía encontró muestras de ADN para continuar con la investigación.

La Unidad de Comunicación del Ministerio del Interior informó que Pedro Ignacio Leone Echart fue capturado. Era uno de los dos ideólogos del secuestro de la Dra. Milvana Salomone, junto con el ya capturado Gustavo Lepere. Echart estaba en un bar de Carrasco y la Policía recibió una llamada anónima que informó que el delincuente se encontraría con alguien allí. No estaba armado y no opuso resistencia.

El martes 16 de junio, tras la liberación de Salomone, Echart se había logrado fugar con US$50.000 del rescate y se manejaba que podía haber dejado el Uruguay. Mientras la ginecóloga estuvo recluida, el hasta hoy prófugo era el encargado de vincularse con ella y atender sus necesidades.

Echart no tiene antecedentes penales en Uruguay pero sí tiene una larga historia de crimen en Europa. En Italia supo ser condenado a más de 20 años de prisión, algo de lo que consiguió escapar al fugarse a España y ser absuelto en un juicio por extradición por un agujero legal.

Además, la Policía consiguió muestras de ADN en el pozo en que estuvo en cautiverio Salomone, las cuales no pertenecen a ninguno de los cinco procesados por el caso. Se cree que la detención de Echart podría echar luz sobre esos otros implicados.

Leone Echart realizó una primera declaración interrogado por el jefe de Policía de Montevideo Mario Layera, y echó la culpa de todo al ya detenido Gustavo Lepere, señalado como el otro gran ideólogo: de idear el plan, de escoger a Salomone, de escoger el lugar. Las autoridades tienen dudas de que el criminal esté encubriendo a alguien más.

"Pidan algo o no salgo más de acá", le dijo Milvana a los secuestradores

Milvana Salomone no cree que la hayan elegido para un secuestro: "tengo la percepción de que se frustró un robo", le dijo a la jueza y a la fiscal.

La doctora Milvana Salomone relató a la Justicia que tras secuestrarla los delincuentes Gustavo Lepere, que está preso, y Pedro Leone, que sigue prófugo, dieron varias vueltas con ella en la camioneta. Al llegar a Garibaldi la médica recibió un mensaje en su celular. Los delincuentes lo tomaron y le sacaron la batería para que no emitiera señal.

Según el expediente judicial que resume este martes el diario El País, Salomone relató que nunca fue golpeada y que le decían ‘tranquila, no te va a pasar nada’. Llegaron a un lugar donde la bajaron, le colocaron una remera negra en la cabeza y le ataron las manos para atrás con un precinto.

Solo escuchaba a dos perros chicos ladrando y sentía un intenso olor a portland. ‘Creía que se me terminaba la vida’, relató a la jueza y a la fiscal.

La sentaron en una reposera hasta que la bajaron al pozo de la casa de la calle Watt en el barrio Peñarol. Esa noche comió las golosinas que había comprado para su hijo y escuchó a uno de los secuestradores decir: ‘se perdió la camioneta’. Los escuchó roncar y hablar en sueños.

A la mañana siguiente le alcanzaron café caliente. Le pidieron una lista de lo que necesitaba: ‘ahí me di cuenta que el encierro iba para largo’, dijo Milvana, según el expediente al que accedió El País.

El primer día tuvo que ponerse la venda para que uno de los delincuentes bajara a vaciar el pozo que se inundaba. En los días siguientes lo tuvo que hacer ella. Sacó de 14 a 20 baldes en la primera semana.

Le dejaban la luz prendida por las noches como ella pidió, ponían música en la radio y le bajaban comida muy elaborada con aceite de oliva, buena carne y ensalada con paltas, según el relato. ‘Se me respetó todo lo que pedí’, cuenta, y recuerda que un día pidió suero porque tenía conjuntivitis y se lo trajeron. ‘Nunca se me ocurrió escaparme, yo quería estar viva’, contó Milvana.

Para higienizarse le bajaban un balde de agua caliente cada cuatro días. Cada vez que se bañaba les devolvía la funda de la almohada y de las sábanas y se la cambiaban.

Cuando cumplió 48 años, el sábado 6 de junio, le dieron sándwiches decorados. Preguntaba por su madre y se enteró del fallecimiento una semana después, cuando le dieron los obituarios de los diarios.

Leyó 14 libros durante el cautiverio. Ella les pidió novelas policiales y agregó: ‘me bajaron Memorias del Calabozo’ de Eleuterio Fernández Huidobro y Mauricio Resencof y les dijo que ‘ese hoy no’.

Salomone le contó a la Justicia que les dijo a los delincuentes que no 'valía mucho' pero que le pidieran rescate al esposo que 'algo iba a conseguir'. 'Pidan algo o no salgo más de acá', les dijo. 'Me puse las pilas y al tercer o cuarto día yo hablé de pago', relata la doctora según el expediente al que accedió El País. Les mintió que estaba peleada con el hermano y con la cuñada porque pensaban que probablemente querían sacarle plata a él. 'Mi hermano tiene un haras en Progreso, yo no participo. Soy anti-caballos', relató a la Justicia.

Ella no cree que la hayan elegido para un secuestro. 'Tengo la percepción de que se frustró un robo', dijo ante la jueza y la fiscal. No sabían su nombre y le decían Salome (en vez de Salomone). En la declaración, el abogado de la familia, Jorge Barrera, le preguntó cuándo le dijeron bien su nombre, a lo que ella respondió 'nunca en la camioneta'. La jueza le preguntó si en los días previos había recibido mensajes o amenazas y también contestó que no.

También le preguntó por las cartas que envió como pruebas de vida. Ellos le daban el texto y ella tenía que copiarlo con su letra. Le mandaba mensajes en clave a su esposo: 'le hablé de que no suspendiera lo de parisino', contó. Se refería a que no suspendiera el viaje que tenía programado hacer a París con su hijo y una sobrina.

El proceso para liberarla comenzó a las 18 horas del lunes 15 y culminó más de 12 horas después. No le ataron las manos ni la amordazaron pero todo el  tiempo tuvo los ojos tapados y puestos unos auriculares. La sacaron del pozo y la dejaron en una reposera. Le llevaron café y la pasaron a una cama donde le pusieron acolchados. Así quedó hasta que a las cinco de la mañana le dijeron 'tranquila, nos vamos'.

En el baúl del auto recorrió rutas y campo, hasta que la dejaron en la cuneta de Canelón Chico. 'Contá hasta 500' le dijeron, y 'pedí ayuda'. 'Yo no miré nada, sabía que me iban a volar la cabeza', relató Milvana. Llegó a contar hasta 280 y empezó a mirar. Vio una casa a 150 metros y hasta allí llegó pidiendo ayuda. El secuestro se había terminado.

Guarteche dijo que no saben si Milvana fue elegida o si fue secuestrada al azar

El director nacional de Policía dijo que si comprueban que el secuestro fue vendido buscarán a la fuente que proporcionó la información.

En nota con el diario El País el director nacional de Policía afirma que no puede decir con certeza si Milvana Salomone fue elegida o secuestrada al azar. "Si fue elegida, queremos llegar a la fuente que proporcionó la información", dijo Julio Guarteche y aclaró que esa fuente que se está buscando no está precisamente en la familia.

Consultado sobre una pista que vincularía a alguien que trabajó para la familia respondió: "Sí, pero no es la pista más firma que estamos manejando". Guarteche dijo que no cree que lleve mucho tiempo aclarar el caso. "Si tenemos éxito, esta semana podremos resolverlo", dijo.

Hermano de Milvana realizó remate en su Haras

La doctora no asistió por recomendación de la policía y de su psicóloga.

Al remate realizado en el Haras localizado en la zona de Progreso, al que no se dejó acceder a prensa que no fuera la especializada, hubo –según supo Telemundo– momentos muy emotivos, siendo el centro de las atenciones Pablo Salomone.

En un momento se alentó que la propia Milvana se hiciera presente en el lugar, pero por recomendación de la propia policía e incluso de la psicóloga que la asiste, la profesional no concurrió al remate.