Aumentan consultas de adolescentes en servicios estéticos y uso de cosméticos; especialistas llaman a "habilitar su preocupación" y acompañarlos

El bajo presupuesto, inseguridades y la inexperiencia de los adolescentes hace que crezca un fenómeno llamado intrusismo, que implica que personas prestan servicios estéticos sin ser profesionales. 

Las consultas de adolescentes en servicios estéticos están aumentando, al igual que el uso de cosméticos, algo que genera preocupación en el personal médico especializado.

Bótox, colágeno, ácido hialurónico, tratamientos de acné, rosáceas, depilación definitiva y una larga lista de tratamientos incluyen a la medicina estética. Pero, ¿cuáles son los más solicitados por los adolescentes?

“Capaz que el perfil N°1 son adolescentes que consultan por patologías de la piel como acné, rosácea, cicatrices, estrías, que los preocupan realmente y les impacta muchísimo en su autoestima del día a día”, explicó a Telemundo la médica especialista en medicina estética Florencia Duarte.

“Después tenemos otros adolescentes que son de repente los que nos consultan por cosas con un poco expectativas irreales: a veces aparecen fotos de Tini o de una mandíbula súper recta. Ahí nos preocupa, hay algún signo de alarma atrás de cuál es la motivación, por qué se quieren parecer a alguien. Entonces, hay algunos adolescentes que nosotros tenemos que tener la responsabilidad de frenarlos y no hacerlos abrir una puerta compleja como parecerse a. Después hay un adolescente que nos manifiesta unas ganas de mejorar, y es racional. A veces son algunos detalles, como un detallecito en el perfil de la nariz, o algo súper importante como es la transpiración de manos y axilas”, indicó Duarte.

En promedio, las consultas comienzan a partir de los 13-14 años, por lo que es importante hacerlo con un acompañamiento profesional. 

“El acceso a redes sociales, TikTok marca un poco, hasta en el nombre, a los 12-13 años, las chicas hablan de skin care y compran productos que no están indicados para sus pieles”, explicó la especialista.

El bajo presupuesto, inseguridades y la inexperiencia de los adolescentes hace que crezca un fenómeno llamado intrusismo, que implica que personas prestan servicios estéticos sin ser profesionales.

“Se está viendo chicas que se están queriendo sacar excesivos productos de labios que se han colocado y quizás no fueron frenadas a tiempo. El adolescente en eso no es consciente de que se somete a un riesgo de lesión anatómica y de estructuras, que lo pueden llevar desde una infección hasta una pérdida de tejido de la cena o ceguera”, dijo Duarte.

“El adolescente está en una etapa que tenemos que habilitarle su preocupación; y, en base a eso, ayudarlo a tomar una decisión. Son temas que para ellos repercuten en su autoestima presente y a futuro puede impactar”, agregó.