Las tecnologías de apoyo son innovaciones que están pensadas para ayudar a las personas a superar algunas discapacidades o capacidades diferentes.
Mil millones de personas en todo el mundo utilizan algún tipo de tecnología de apoyo.
Es decir que hay mil millones de personas que necesitan de la tecnología para mejorar su calidad de vida. Estamos hablando de exoesqueletos, lentes, bastones, sillas de ruedas, y también máquinas más complejas, como robots de asistencia. Pero esta cifra es apenas el comienzo. Según un informe elaborado por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual de las Naciones Unidas, esta cifra se va a duplicar hasta dos mil millones de personas a lo largo de la década.
Los números son tan elocuentes, que el informe también adelantó que es cuestión de tiempo hasta que compañías como Google, IBM o Microsoft empiecen a invertir en este sector.
Sin embargo, hay otro dato muy contundente y es que solo una de cada diez personas en el mundo tiene acceso a los productos de apoyo que necesitan.
Para responder a esta demanda, las innovaciones vinculadas a tecnologías de apoyo vivieron un verdadero auge, con un crecimiento exponencial en los últimos años, según el informe.
"Las personas que sufren de discapacidades se apoyan desde hace mucho tiempo en las nuevas tecnologías para ganar en independencia e interactuar mejor con su ambiente", subrayó uno de los autores del estudio.
Y agregó: "Desde la invención de las muletas en el antiguo Egipto hasta las tabletas braille de nuestros días, y pasando por las prótesis de la Edad Media, estamos en los albores de un futuro en el que los sillas de rueda autónomas, las prótesis auditivas controladas por la mente y los dispositivos de vigilancia de las condiciones de salud y las emociones atenuarán el impacto de las deficiencias humanas".
El informe identifica más de 130.000 patentes relacionadas con tecnologías de apoyo convencionales y emergentes publicadas entre 1998 y mediados de 2020. Los registros van desde "asistentes robóticos, aplicaciones inteligentes para el hogar, tecnologías disponibles para personas con discapacidad visual y anteojos inteligentes".
El informe revela que China, Estados Unidos, Alemania, Japón y Corea del Sur son los cinco países que generan más innovación en el sector de las tecnologías de apoyo.
La agencia de la ONU constata además que las tecnologías desarrolladas inicialmente para personas con limitaciones funcionales se aplican cada vez más a los productos masivos.
Por ejemplo, la tecnología de conducción ósea, que puede dar asistencia en caso de discapacidad auditiva, también puede utilizarse para los auriculares de las personas que corren por deporte.
"Da gusto oír que esas tecnologías, que mejoran la calidad de vida, se dirigen hacia una comercialización amplia, beneficiando al mismo tiempo a quienes más las necesitan", finaliza el informe.
