El 6 % de la producción mundial de oro se utiliza en aparatos electrónicos, ¿Qué pasa con el descarte?

La industria del oro viene batiendo varios récords en los últimos meses.

Es que muchos inversores están buscando estos valores-refugio para canalizar sus activos.

Si uno observa cómo está configurado el mapa de la distribución del oro se encuentra con lo siguiente.

JOYERÍAS

El 48% de la producción hoy se vuelca a las joyerías.

China es el primer consumidor de oro, seguido de cerca por India. Entre los dos gigantes asiáticos suman más de la mitad de la demanda de metal amarillo destinada a la joyería.

La zafra es de abril a octubre cuando se dan los casamientos.

INVERSORES

El segundo lugar lo tienen los inversores con un 30%.

Se dividen entre las compras de piezas y lingotes y los fondos adosados.

BANCOS CENTRALES

15% de la demanda total.

En los últimos años, las compras de los bancos centrales crecieron considerablemente.

Desligarse del dólar.

INDUSTRIA

7,5% se utiliza en la industria.

El 80% de ese 7,5% está volcado a la electrónica.

La pregunta es, ¿qué pasa con ese oro cuando se descartan los dispositivos?

 

La basura electrónica es un problema mundial y urgente. Son pocos los países que tienen aceitado un sistema de reciclaje efectivo. Y son muchos menos los que advierten el potencial económico que tienen todos esos descartes.

Cerca del 6% de la recolección mundial de oro se destina a la producción industrial de dispositivos electrónicos. Es por eso que algunos especialistas advierten que reciclar y purificar los metales preciosos en estos productos es un buen negocio.

A esta práctica se la conoce como minería urbana y sus costos son comparables a los de la minería virgen, aunque con menos impacto para el medio ambiente, según un informe publicado en Infobae.

“En una tonelada de teléfonos celulares suele haber unos 350 gramos de oro. Eso es 80 veces más que la concentración que se encuentra en las minas de oro”, explicó al sitio especializado The Verge el gerente de una empresa dedicada a esta práctica. Y agregó: “Es mucho más eficiente extraer oro de la basura electrónica porque está mucho más concentrado”.

Acceder a estos residuos es la parte más complicada ya que las personas no suelen descartar sus equipos viejos, sino que más bien los conservan por bastante tiempo antes de tirarlos. Muchas veces por falta de información sobre qué hacer con ellos.

Según varios reportes, la mayoría de la basura electrónica está compuesta más que nada por hierro, cobre y aluminio. Cobre, plata, oro, paladio, iridio y metales raros, se encuentran en menor cantidad. Y abunda el plástico, por supuesto.

Según un análisis realizado por dos universidades chinas y publicado en la revista Environmental Science & Technology, los costos de recolección de residuos son equivalentes a los de la extracción original de esos metales por lo que no sería una mala idea empezar a prestarles atención.


Las Más Vistas