En Uruguay si bien tenemos expertos en entomología forense, este no es un recurso que la Policía utilice. Telemundo visitó los laboratorios de Facultad de Ciencias para conocer más sobre las investigaciones que se vienen realizando.
En abril de 1994 la Argentina entera se sacudió por un caso criminal que lo cambió todo. Por aquel entonces el servicio militar era obligatorio para los varones de entre 18 y 21 años.
Omar Carrasco era un joven argentino de apenas 19 años y apareció muerto. Veinte días antes, Omar había entrado obligado, como miles de otros jóvenes, al servicio militar. En el primer franco desde su ingreso, sus padres fueron a visitarlo al cuartel en el que vivía. Pero cuando llegaron les dijeron que su hijo no estaba, que había desertado. A los dos días, su padre hizo una denuncia porque el joven no aparecía y quince días después su cuerpo fue descubierto a 700 metros del edificio del cuartel, en un lugar que ya había sido inspeccionado luego de su desaparición.
Los militares responsables de la muerte de Omar, tejieron una sólida trama que los escindía de toda culpa. Hasta que unos inesperados aliados de la ciencia forense comprometieron su plan: los insectos.
La presencia o ausencia de algunos de estos insectos sobre el cadáver de Omar se transformaron en evidencia e indicaban un intervalo post mortem que no era consistente con la versión de las autoridades militares locales. Es decir que luego de muerto y antes de ser descartado en el campo, el cuerpo había estado oculto.
El caso está bastante simplificado, el encubrimiento militar terminó prescribiendo y los culpables fueron sobreseídos. Pero terminó siendo, además del punto de inflexión para eliminar el servicio militar obligatorio en Argentina, el primer caso regional en el que la entomología forense asistió oficialmente a la Justicia.
"El entomólogo forense, lo que observa son los insectos que van hacia un cuerpo. Por ejemplo, en un caso criminal, donde uno observa el desarrollo de los insectos sobre el cuerpo, cuáles son las especies que están involucradas y a través de eso genera conjeturas", dijo Manuel Castro, entomólogo forense de la Facultad de Ciencias.
"Pero además puede aportar información accesoria, si estamos hablando de un caso donde hubo un descarte, por ejemplo, si los insectos que están allí en el cuerpo son típicos del lugar donde se encontró, o típicos de otro ambiente", afirmó Castro.
Los entomólogos forenses observan todos los estadíos de desarrollo de un insecto en un cuerpo y cuáles son estos insectos. Así pueden sacar sus conclusiones.
"El cuerpo es como un sustrato ecológico donde se van desarrollando como si fuera una sucesión de estos insectos. En diferentes estados de descomposición del cuerpo, se asocian los estados de descomposición con los insectos que van hacia allí, eso va generando unas oleadas de insectos", dijo Castro.
"A nosotros nos interesan, dentro de los estadíos de las moscas, nos interesa el insecto más antiguo, va a ser el que nos va a datar más tiempo. Entonces buscamos el que está con mayor desarrollo", apuntó Castro.
Manuel Castro es uno de los pocos entomólogos uruguayos que investiga la aplicación forense. Sus experimentos han sido sobre cadáveres de cerdos domésticos en ambientes de pradera y agua en los que analiza qué tipo de insectos llegan a un cuerpo desde el momento de su muerte hasta pasados varios días y cómo se desarrollan, para así poder extrapolar esos datos a un cuerpo humano y eventualmente poder ayudar a la policía.
"Contacto con la policía técnica no tenemos hace mucho tiempo. Esto es una herramienta, justamente es un servicio a la sociedad. Necesitamos un poco más involucrar lo que es la policía técnica con la Facultad de Ciencias y con los biólogos para poder dar un aporte, una mano en casos reales", afirmó Castro.
Pero además de en casos criminales, la entomología forense en Uruguay también tiene el potencial de trabajar en casos urbanos, como cuando hace algunos años tuvieron que determinar por qué las casas colindantes al Cementerio del Buceo en Montevideo se estaban llenando de mosquitas. El peritaje de Castro y sus colegas determinó las causas en un error con los enterramientos y ayudó a corregirlo.
A su vez, existe la entomología forense comercial que puede determinar en base a los insectos que aparecen en un producto -carne, por ejemplo- cuándo fue que se contaminó y se echó a perder.
El secreto está en buscar las respuestas en aquellos diminutos e inesperados aliados.
