Estudio científico descubrió que la capacidad pulmonar empieza a disminuir entre los 20 y 25 años y no a los 40 años como se creía

Además, el estudio advierte que las personas con asma o que fuman alcanzan picos más bajos y pierden capacidad más rápido, lo que puede llevarlas a tener dificultades respiratorias a edades más tempranas.

Un nuevo estudio científico descubrió que la capacidad pulmonar empieza a disminuir entre los 20 y 25 años y no a los 40 años como se creía hasta ahora.

Inhala, exhala, respira. Toda esa cantidad de aire que se mueve al realizar esta acción habla de la capacidad pulmonar que tenemos. Ahora, investigadores del Instituto de Salud Global de Barcelona encontraron que la capacidad pulmonar alcanza su punto máximo entre los 20 y 23 años, y que empieza a disminuir inmediatamente después. No hay mesetas ni tiempo de espera.

Para llegar a esta conclusión, los científicos analizaron datos de más de 30.000 personas, de entre 4 y 80 años, que participaron en estudios en Europa y Australia. En total, evaluaron más de 87.000 mediciones sobre cómo funcionan los pulmones a lo largo de la vida. 

Lo que encontraron es que no existe una “meseta” que mantiene estables los pulmones hasta los 40 años, como se pensaba hasta ahora sino que la pérdida de capacidad empieza apenas se alcanza el pico en la juventud.

El estudio mostró que las mujeres alcanzan su máximo pulmonar alrededor de los 20 años, mientras que en los varones esto ocurre un poco más tarde, a los 23 años. Desde ese momento, ambos comienzan a perder capacidad año a año. Esta pérdida es lenta, pero constante, y ronda entre 22 y 38 mililitros por año, dependiendo del sexo y de otros factores como el asma o el tabaquismo.

¿Por qué es importante saber esto? Porque cuanto mejor sea la capacidad que alcanzamos en la juventud, más “reserva” tenemos para enfrentar el paso de los años o enfermedades respiratorias.

Además, el estudio advierte que las personas con asma o que fuman alcanzan picos más bajos y pierden capacidad más rápido, lo que puede llevarlas a tener dificultades respiratorias a edades más tempranas.

Otro dato que encontró la investigación es que una medida clave de la salud pulmonar, llamada "fev1/fvc", la cantidad de aire que una persona puede expulsar con fuerza en el primer segundo de una exhalación (fev1) con la cantidad total de aire que logra sacar empieza a disminuir desde la infancia y sigue bajando durante toda la vida, aunque el ritmo de descenso es mayor en quienes fuman o tienen asma.

Los expertos recomiendan cuidar la salud respiratoria desde la infancia, evitando el humo del tabaco, tener buenos hábitos alimenticios y realizar actividad física que nos permita aumentar la capacidad pulmonar de pequeños y mantenerla en la adultez.