Entre otras cosas, encontraron que el surgimiento de la cordillera de los Andes jugó un papel fundamental en la permanencia de las especies, modificando hábitats y rutas de dispersión.
Un estudio realizado por científicos argentinos y franceses reveló que, a diferencia de Europa y otras regiones del mundo, los mamíferos sudamericanos no sufrieron una extinción masiva hace 34 millones de años cuando se congeló la Tierra. Una de las claves de este éxito sudamericano está en la geografía: en este tiempo se comienza a formar y levantar la cordillera de los Andes y esto salvaguardó la diversidad de especies.
Hace 34 millones de años, en plena era Cenozoica, hubo un gran enfriamiento de la Tierra que arrasó con los protagonistas de esta era: los mamíferos.
Sin embargo, mientras en algunas partes del mundo como Europa -que por ese entonces era Laurasia- sufrieron una extinción masiva de sus mamíferos, en Gondwana y más puntualmente en la zona que hoy es Sudamérica, este cambio de temperaturas y ecosistemas fue más gradual; de hecho, pasaron unos 4 millones de años entre el Eoceno medio y el recambio de especies que se concretó en el Oligoceno.
Para saber esto, desde el Equipo Internacional de Paleontólogos analizaron y combinaron bases de datos fósiles y modelos estadísticos, para reconstruir la dinámica evolutiva durante un período de más de 30 millones de años. No solo descubrieron que aquí la transformación se dio a “cámara lenta” sino que, además, encontraron que el surgimiento de la cordillera de los Andes jugó un papel fundamental en la permanencia de las especies, modificando hábitats y rutas de dispersión.
Otro dato revelador es la diferencia entre las regiones tropicales y extratropicales del continente. Mientras que los mamíferos de zonas templadas sufrieron fluctuaciones marcadas en sus tasas de diversificación y extinción, los linajes tropicales mostraron una estabilidad mayor.
Este hallazgo apoya una hipótesis de hace más de un siglo donde se afirmaba que los trópicos actúan como refugios evolutivos, con una biodiversidad mayor y más resistencia al cambio.
