El análisis mostró que un 71% de las hembras dominantes y el 79% de los machos subordinados se achicaron al menos una vez durante el período de observación.
Un estudio en el Pacífico sur reveló que los peces payaso adultos pueden reducir su tamaño corporal en respuesta al estrés térmico y como estrategia ante la presión social por el crecimiento.
Si buscar a Nemo nos llevó dos películas, ahora que sus pares disminuyen su tamaño quizá es necesario empezar a pensar en una saga completa… porque según un estudio publicado en Science Advance, el pez payaso se achica para sobrevivir a los cambios de temperaturas.
El equipo de científicos estudió a 67 parejas reproductoras -134 peces payaso- en Papúa Nueva Guinea durante distintas olas de calor. Cada pez fue medido seis veces entre febrero y agosto de 2023, y también se tomó la temperatura de la anémona hospedera.
El análisis mostró que un 71% de las hembras dominantes y el 79% de los machos subordinados se achicaron al menos una vez durante el período de observación.
Esta disminución —medida en el largo total del cuerpo— fue más frecuente entre los individuos más grandes dentro de cada rango jerárquico, y se vinculó tanto al calor como a la cercanía en tamaño con el otro miembro de la pareja, algo que puede derivar en conflictos sociales y también la muerte.
Es más, la probabilidad de supervivencia fue de más de un 78% cuando ambos miembros de la pareja reproductora se achicaban de forma coordinada.
La elección de hacerse más pequeños es posible gracias a la absorción de tejido muscular y a la necesidad de reducir el consumo energético y de oxígeno ante la suba de temperaturas. Reducir los costos metabólicos garantiza mejor supervivencia.
Y a nivel social también reporta beneficios, porque mantener un tamaño reducido evita agresiones e incluso ser expulsados de su hogar por representar una amenaza… Aunque también podría reducir el éxito reproductivo y afectar las relaciones simbióticas con las anémonas hospedantes.
Si bien ahora encontrar a Nemo puede ser toda una odisea, nadie puede quitarle mérito a su plasticidad biológica para reescribir su guion de supervivencia.
