Un nuevo estudio confirma la relación entre la música y la percepción del dolor puede ser más estrecha de lo que pensamos.
Hipoalgesia musical: ¿alguna vez escuchaste ese término? La hipoalgesia es básicamente de la disminución de la sensibilidad a los estímulos dolorosos que ocurre cuando estos interrumpen entre la entrada al cuerpo y el momento en que el cerebro los reconoce.
Esta se puede producir por motivos diversos, entre ellos la neuropatía, alta presión arterial, o causada por una actividad física.
¿Y a qué viene todo esto? A que un nuevo estudio confirma la relación entre la música y la percepción del dolor puede ser más estrecha de lo que pensamos.
La relación entre la música y la percepción del dolor o los niveles de dolor que podemos sentir ya se evalúan desde los años 80. Incluso los ratones de laboratorios fueron los primeros en someterse a experimentos donde dependiendo la música que escuchaban cambiaba su percepción del dolor.
Pero la ciencia dio un paso más. Científicos del Departamento de Psicología de la Universidad de McGill en Canadá han probado en seres humanos la verdadera capacidad de la música y qué factores condicionan a que efectivamente disminuya el dolor.
Reunieron a más de 60 participantes de distintas edades y géneros a los cuales aplicaron estímulos térmicos que iban de mayor a menor intensidad mientras escuchaban fragmentos de música: primero intentaron con música relajante, luego en silencio y finalmente con la música favorita de cada uno de los participantes. Esto se realizó en distintos intervalos de 7 minutos de duración.
Los resultados obtenidos demuestran que escuchar nuestra música favorita reduce considerablemente más la intensidad del dolor en comparación con la música relajante genérica o desconocida, y que el silencio.
Por una parte, si la música que escogemos como favorita es la que mejor funciona, esto significa que las respuestas emocionales que la música produce tienen un papel importante en causar la hipoalgesia.
Por otra parte, el estudio demostró que las respuestas producidas por ciertas temáticas tenían mayor efecto que otras a la hora de reducir el dolor. Así, las emociones conmovedoras parecían mitigar más el dolor, indicando que el proceso neurológico involucrado en el disfrute más intenso de la música es el mayor responsable a la hora de bloquear los estímulos dolorosos.
En tanto, los investigadores aclaran que aún será necesario seguir explorando la fascinante rama de la psicología de la música y que a partir de este estudio se dio lugar a nuevas preguntas como, por ejemplo, ¿qué ocurre si los estímulos dolorosos no son térmicos?
