La comunicación entre plantas y la defensa ante enemigos del entorno: cómo funciona y qué investigaciones se hacen en Uruguay

En diálogo con Telemundo, la ingeniera agrónoma y doctora en Ciencias Biológicas Alda Rodríguez ahondó sobre el tema y arrojó luz sobre varios aspectos.

Como todo ser vivo, las plantas también se comunican. Algunas a través de señales, otras a través de sonidos, hay algunas especies que buscan aliados para sobrevivir, pero lo cierto es que la naturaleza puede ser una caja de sorpresas. 

En ese marco, podemos preguntarnos: ¿cómo se defienden las plantas ante el enemigo? 

Una de sus principales estrategias defensivas consiste en producir y acumular en sus órganos compuestos químicos tóxicos para sus atacantes: insecticidas, antifúngicos, antibacterianos, etc. Además, las plantas no se quedan la información del peligro para sí mismas, sino que envían señales químicas a todas las plantas cercanas, por ejemplo a través de la producción de compuestos químicos volátiles (como los del olor de las flores).

¿Qué pasa si la comunicación por compuestos volátiles no funciona porque hay mucho viento? Entonces las plantas se comunican a través de las raíces, mediante la denominada “comunicación por cable” vegetal. Uno de los grandes responsables de que esto suceda es el hongo trichoderma.

En diálogo con Telemundo, la ingeniera agrónoma y doctora en Ciencias Biológicas Alda Rodríguez ahondó sobre el tema y arrojó luz sobre varios aspectos.

Rodríguez se especializó en control biológico y agroecología, y hace ya 20 años que viene realizando investigaciones activas en el Instituto Orgánico Batoví, en Tacuarembó. Entre otras cosas, cabe destacar que Uruguay ya está desarrollando productos con base en trichoderma, que ya se usan en el país como bioinsumos e incluso en el mundo ya empezaron a crear marcos legales para patentar y registrarlos.

El hongo “Trichoderma harzianum” es tan pequeño como beneficioso. De hecho es sorprendente como algo tan tan imperceptible a simple vista, puede hacer que las plantas sobrevivan ante enemigos que buscan atacar o mejor dicho, ante animales e insectos en busca de alimentos. 

Trichoderma coloniza las raíces de las plantas y también el suelo de su alrededor (espacio denominado rizosfera) protegiendo a su compañera vegetal del ataque de insectos y patógenos. 

En este sentido, es capaz de “atrapar” y “comerse” a estos enemigos, de producir compuestos tóxicos para ellos e incluso de avisar a la planta que coloniza para que active sus defensas, antes de ser atacada.