Neuroarquitectura: ¿cómo nos afectan los espacios que habitamos?

“Hoy se puede medir cómo determinado espacio puede estar por ejemplo generando estrés o vínculos agresivos”, afirmó la arquitecta y co-fundadora de Neuroarquitectura en Red, Victoria Silva Goñi.

Cuando la arquitectura se une a la neurociencia y se enfoca en el bienestar humano, nace la neuroarquitectura, pero ¿qué es exactamente? ¿por qué puede mejorar nuestra vida?

La neuroarquitectura es una disciplina que se interesa por cómo el entorno modifica la química cerebral y, por lo tanto las emociones, los pensamientos y las conductas. Su objetivo principal es el diseño de espacios que conlleven a la felicidad, bienestar, productividad y la calidad de vida del ser humano. 

Los espacios arquitectónicos nos pueden ayudar a desarrollar nuestro rendimiento cognitivo o nos pueden acorralar al punto de enfermarnos. Pero para evitar que esto suceda, la neurociencia se acercó a la arquitectura, dándole herramientas que pueden generar un cambio sustancial en nuestras vidas. 

“Desde la antropología se sabe que el 99% del tiempo de nuestra evolución, siempre pasamos en espacios abiertos. Pero se hizo una investigación midiendo cuánto pasamos hoy en espacios construidos: el 89,9% del tiempo que estamos despiertos pasamos en espacios construidos, como escuelas, hospitales, viviendas y demás”, afirmó a Telemundo la arquitecta y co-fundadora de Neuroarquitectura en Red, Victoria Silva Goñi.

“Hoy se puede medir cómo determinado espacio puede estar por ejemplo generando estrés o vínculos agresivos”, agregó.

Para eso, se pueden aplicar herramientas al momento de pensar las construcciones y los diseños. 

“Lo que tenemos que tener claro para quién yo voy a diseñar y qué propósito voy a tener. Si quiero aumentar la concentración de un grupo de personas, está comprobado que con más luz solar voy a aumentar el rendimiento”, señaló.