La semana pasada Betty pasó por la transformación tan esperada por los televidentes de la novela en la pantalla de Teledoce.
Una asistente con un aspecto poco atractivo, según los cánones extendidos de belleza, que es empleada en un empresa de moda se enamora de su jefe. Luego pasa por una transformación como una versión contemporánea en tono comedia del cuento del Patito Feo, que al final se convierte en cisne.
Esa es a grandes rasgos la historia que hace 20 años escribió el colombiano Fernando Gaitán, autor de Yo soy Betty la fea. La telenovela se emitió en más de 120 países, se dobló a 15 idiomas y se adaptó 22 veces, según recordó recientemente un artículo de El País de Madrid. Es la telenovela con mayor recorrido internacional de la historia, la "más exitosa", según el libro Guinness de los récords.
La serie original se empezó a emitir el 25 de octubre de 1999 y acabó en 2001, aunque Betty no se quedó ahí. Gaitán murió a principios de este año, justo cuando su telenovela fue reconvertida con escenario en la gran manzana por la cadena norteamericana Telemundo. Y así nació Betty en Nueva York.
Con una Betty un poco más joven que la original, don Armando, un séquito de compañeras que ayudan a la protagonista y bellas y distinguidas malas como antagonistas se relata la nueva pero vieja historia.
A raíz de la muerte de Gaitán, este año la cadena RCN de Colombia reemitió la telenovela original generando picos de rating insospechados luego de pasados 20 años de haber presenciado por primera vez a la original.
