Llega a la cartelera uruguaya "Nada que perder 2", esta secuela se centra en la expansión de la iglesia Universal por el mundo

La crítica de Carlos Dopico.

Después del aplaudido estreno de Divino Amor, la cinta en la que Gabriel Mascaró construye una alegoría sobre un futuro próximo en Brasil dominado por los neopentecostales, llega una contra cara cinematográfica: Nada que Perder 2, la película evangelista que ha desbancado varios blockbusters en distintos mercados y que en Brasil desembarca para fracturar la ya dividida sociedad norteña.

Esta la segunda y última película basada en la serie de libros escritos por el periodista Douglas Tavolaro sobre la vida de Edir Macedo. Mientras que el primer largometraje mostraba la búsqueda espiritual de Macedo; esta secuela se centra en la expansión de la iglesia de Universal por el mundo.

La película, con aspecto de vulgar telenovela, no solo alienta una santificación del protagonista, sino que subraya una y otra vez la idea de una persecución religiosa, alimenta la intolerancia y tergiversa buena parte de la información.

Nada que perder 2 se centra en tres episodios: las controversias judiciales que rodearon a la iglesia en la década de 1990, la expansión de Universal Reino de Dios y la construcción del Templo de Salomón.

Tuvo un presupuesto superior a los 15 millones de dólares.

Dura 1.35 y es apta para mayores de 18 años