El surcoreano Bong Joon-ho llegó a la cumbre de su carrera este domingo al llevarse el Óscar a mejor película por "Parásitos", marcando un antes y un después en la historia de los Óscar que por primera vez entregan el mayor reconocimiento a una cinta en un idioma diferente del inglés.
Parásitos, una película surcoreana dirigida por Bong Joon-ho, ganadora del Oscar a mejor película y de la Palma de Oro del Festival de Cannes, es solo el último gran golpe de la cultura de ese país cuya exansión comenzó a fines de los noventas.
Por otra parte, BTS, una boy band surcoreana, empezó a ser reconocida a nivel internacional en 2017 y consiguió entrar en las listas Billboard de los temas más vendidos en EEUU.
Después de la guerra (1950-1953), Corea del Sur experimentó un período de rápido crecimiento económico y pasó a considerarse globalmente como uno de los cuatro tigres asiáticos.
En segundo lugar, Corea del Sur trataba de articular el Estado en torno a la educación logrando niveles muy altos.
Y uno de los factores que explica la expansión del cine surcoreano, es el apoyo y subsidio que el presidente Kim Young-sam (1993-1998) le brindó a la producción cinematográfica como parte de la estrategia de exportación del país en 1994. El mandatario señaló, según una crónica de El Pais de Madrid, cómo los ingresos totales generados por el filme Parque Jurásico habían logrado el equivalente a la venta de 1,5 millones de automóviles Hyundai. En aquel tiempo, el Ministerio de Cultura creó una oficina de industria cultural y se alentó a muchos inversores a expandirse en el cine.
Y fue en esa misma década, en 1996, que SM Entertainment lanzó la banda de chicos H.O.T., quienes se convirtieron en la primera banda de K-pop moderno en obtener éxito en el extranjero.
El histórico premio a Bong en Hollywood se produce después de transcurrido el año 2019, en el que se conmemora el 100º aniversario del cine surcoreano.
Corea del sur tiene la quinta mayor industria del cine en el mundo, y su presencia es en los últimos años y décadas cada vez mayor en el circuito de festivales de todo el planeta.
En 2004, la película de acción de Park Chan-wook, "Oldboy", se llevó el Gran Premio en Cannes, y el drama del director Kim Ki-duk "Pieta" (2012) obtuvo el León de Oro de Venecia.
