Una nueva remake de Disney llega a la gran pantalla: vuelve “El Rey León”

La crítica de Carlos Dopico.

por Carlos Dopico

La tendencia de Disney de los últimos años ha sido la de exhumar sus viejas glorias del pasado y revivirlas gracias a las nuevas tecnologías para devolver a la platea una coctel de nostalgia e hiperrealismo.

Ese ha sido el caso reciente de “Maléfica”, “La bella y la bestia”, la versión de Dumbo de Tim Burton, Aladdin o el libro de la selva que dirigiera el propio Jon Favreau dos años atrás.

El resultado ha sido dispar en cada uno de los casos, mayormente siguiendo al pie de la letra los guiones de antaño, repitiendo los mismos encuadres de las cintas animadas originales, arriesgando muy poco o hasta borrando incluso inoportunas observaciones de otros tiempos.

La remake en live action de El Rey León, una de las más célebres piezas del acervo cinematográfico de Disney era toda un desafío, teniendo en cuenta además que es el único de todos los relatos en donde no había presencia humana, más allá de la antropomorfización de las otras especies.

Llevar la historia al hiperrealismo de los CGI, la imaginería generada por computador, suponía el riesgo de que el espectador creyera que estaba dentro de un documental de la Nacional Geographic y de alguna manera fue lo que sucedió.

La realización es asombrosa, plagada de detalles, texturas, movimiento, y realismo tanto que la fantasía se extinguió, es difícil distinguir a los personajes dentro de la manada y vemos todo lo que en algún momento se sugirió. La historia es exactamente la misma, sin siquiera los ajustes correctivos de estos tiempos, con hembras que cumplen el mismo rol secundario de los 90s y una trama que Shakespeare escribió con Hamlet allá por el 1.600.

En definitiva, una película que ruge fuerte pero no da un zarpazo de guión.

No cabe duda que este refrito llenará las salas y que Disney recuperará por centenas la inversión pero ¿tiene sentido seguir aumentando la lista de secuelas, reboots y remakes de lo que ya vimos?

La trama narra las aventuras de Simba, el hijo de Mufasa, un joven león nacido en la familia real. Scar es el malvado hermano del rey y quien tiende una trampa aliado de las hienas para alcanzar al poder. Tras la muerte, el exilio. Simba se radica del otro lado del desierto, donde conoce a Timón y Pumba una astuta suricata y un simpático jabalí con los que vive el hakuna matata hasta que decide recuperar su soberanía y reclamar el trono del rey.

La cinta original de 1994 superó los mil millones de recaudación pero sus derivados incluso lo han hecho mejor. El musical teatral “El Rey León”, estrenado en Broadway hace 20 años ostenta la mayor taquilla en la historia de cualquier otra producción, con unos ingresos mundiales de 6.200 millones de dólares

Las copias en Uruguay en 2, 3 y 4d son todas dobladas, con al menos 4 funciones por día lo que hecha por tierra la chance de asistir a la interpretación original de esta realización: un elenco en su mayoría afrodesdiente: Donald Glover, Beyoncé Knowles, Chiwetel Ejiofor, Keegan-Michael Key y James Earl Jones. Los únicos que según la prensa internacional se salen un poco del libreto son Seth Rogen Billy Eichner como (Pumba) y (Timón) los dos excéntricos personajes que adoptan a al pequeño león.

Siguiendo la tendencia de las remakes en live action el Rey León dura 29 minutos más que la original. Son exactamente dos horas de metraje y apta para mayores de 6 años es su calificación.


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