Motta dice que es un fenómeno multicausal, pero que tiene que ver con el entrenamiento y la cantidad de partidos que se juegan.
El doctor Fernando Motta es traumatólogo y cirujano ortopédico. Realiza unas 300 cirugías de ligamento cruzado por año; mañana tiene que hacer cuatro de ellas.
Entrevistado por Federico Buysan, el experto afirmó que la cifra de diez lesiones de ligamento cruzado en un trimestre de fútbol "no es una casualidad, es algo fuera de lo normal".
"Llama la atención el número, uno compara con otras ligas y no ve ese número", asegura.
Respecto a qué causa esta cantidad de lesiones en el fútbol local, Motta expresa que se trata de una multicausa, pero que tiene que ver con el entrenamiento y la cantidad de partidos que se juegan.
"El entrenamiento tiene que ser específico para el deporte, el médico tiene que estudiar al deportista, porque los deportistas a veces tienen condiciones anatómicas para romperse el ligamento. El médico tiene que entrenar al deportista para suplir esto".
Lista de jugadores con ruptura de ligamento cruzado en 2018:
Motta afirma que en el 70% de los casos, el ligamento se rompe solo, "no en un traumatismo contra otro. A veces sucede en un giro o un salto, es realmente fácil".
El traumatólogo explica que los ligamentos pasivos, como el cruzado, son "cuerdas que unen hueso con hueso para que no se muevan".
"Cuando ese ligamento se rompe, la rodilla comienza a moverse, comienza a ser más inestable y pierde la función", afirma.
"La rodilla y sus ligamentos son como una orquesta: cuando el director de orquesta, que es el cruzado, se cae, juega por unos meses, pero después se empieza a desafinar el primer violín; el menisco se rompe; después el segundo violín, el cartílago, y así empieza la cascada degenerativa y el desgaste de la rodilla".


