Hincha de Peñarol que estuvo preso en Brasil: "Pasaron cosas que por ahí se nos escaparon de las manos, pero no me arrepiento de nada"

No había prueba real ninguna, pasé seis meses y diez días preso de onda", denunció Alexis.

Alexis, un joven hincha de Peñarol, fue detenido en octubre de 2024 en Río de Janeiro (Brasil) en el marco de los incidentes ocurridos en la previa del partido entre el club uruguayo y Botafogo por la Copa Libertadores. Tras pasar más de seis meses en prisión preventiva, la justicia brasileña lo absolvió por falta de pruebas.

Según relató Alexis, el viaje a Brasil comenzó como otros tantos que ya había hecho para seguir a su equipo. "Ya había ido a ver a Peñarol contra Flamengo y Rosario. No había tenido problemas", contó. En esta ocasión, decidió viajar a Río de Janeiro por su cuenta, junto con otros hinchas en un ómnibus.

El grupo llegó a la ciudad el 23 de octubre. Mientras estaban reunidos en la playa, se produjo un enfrentamiento. "Estábamos tranquilos, y de repente se dio el problema. Nos vinieron a buscar. Nos tiraron piedras. Uno trató de evitar los problemas, pero llegaba un punto en el que ya no había salida", aseguró.

Durante los disturbios se incendiaron motos y se dañaron comercios en la zona. Consultado sobre esto, Alexis, sostuvo: "Es algo que pasó, tampoco vamos a mentir. Pero la realidad es que nos fueron a buscar, a agredirnos a nosotros. Vinieron con armas y nosotros nos tuvimos que defender".

El joven explicó que entre los hinchas uruguayos había mujeres y niños, y que la situación se tornó insostenible. "Uno no puede hacer ojos ciegos, mirar para el costado y dejar que le estén dando una patada a una mujer al frente tuyo, o que estén agrediendo a una niña o un niño", expresó.

Alexis asegura no estar a favor de la violencia, pero insistió en que la situación los obligó a actuar. "Siento que a veces hay que usarla como último recurso, pero lamentablemente tuvimos que ir al frente. No quedaba de otra, no teníamos para dónde ir", contó.

Según su testimonio, la persecución fue directa hacia los hinchas identificados con los colores del club uruguayo. "Parecía una cacería de hinchas de Peñarol… no teníamos para dónde ir", rememoró.

La única opción, afirmó, fue resguardar a los más vulnerables. "Lo único que nos quedaba fue subir a mujeres y niños al ómnibus, con los instrumentos, y salir", manifestó.

Alexis relató que fue detenido en la playa, subido a un vehículo policial junto a otros hinchas, y trasladado a una comisaría. "Nos metieron en una celda y ahí empezó todo. Me reconocieron de espaldas. Yo estaba sentado y dijeron: ‘traelo también’. Fue un reconocimiento bastante dudoso", señaló.

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Según contó, en ese momento no le explicaron por qué estaba detenido. "Yo preguntaba qué pasaba, qué derecho tenía. Me decían que no entendían español. No me decían nada", aseguró.

Incluso mencionó que en un momento se les informó que estaban siendo acusados de un crimen grave. "Nos metieron en una sala y nos dijeron: ‘Vos mataste a un cana’. Así, literal. Después apareció el cónsul, le pregunté qué estaba pasando y ahí me explicó que me acusaban de rapiña, daño calificado y daño al patrimonio público", recordó.

Luego de una audiencia de custodia, Alexis fue trasladado a la cárcel de Bangú. "Al principio estuvimos los 21 hinchas juntos en una galería (pasillo con celdas). Hacían el conteo a las 7:30 u 8:00 horas. Los primeros días no nos abrían la celda para nada. Después nos daban un rato de baño de sol”, detalló.

Sobre la vida en prisión, explicó: "La comunicación con mi familia era casi nula. Solo pudimos enviar cartas y una videollamada que gestionó el consulado. En Brasil si te encuentran con un teléfono, te paran el proceso por seis meses o un año".

Compartió celda durante toda su estadía con otro hincha, Ezequiel, quien todavía sigue detenido. "Con él estuve desde el primer día hasta que me fui. Es difícil ver cómo se van yendo los demás, de a uno, y quedás vos. Ahora él está solo, y eso me preocupa", sostuvo.

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Alexis fue sometido a dos instancias de juicio. En ambas, según declaró, no se presentaron pruebas en su contra. "Me sacaron a las 7 de la mañana de la cárcel. Estuve hasta las 11 de la noche sin comer. No había testigos, víctima, fotos ni videos. Solo el relato de la policía", rememoró.

"Me absolvieron porque no había nada. No se me ubicaba en ningún lugar. Me declararon inocente. No había prueba real ninguna, pasé seis meses y diez días preso de onda", aseguró.

Tras ser absuelto, Alexis volvió a Uruguay. Sin embargo, el recuerdo sigue presente: "Estoy tranquilo, pero pienso en los que siguen allá. Ezequiel está hace nueve meses preso, hace dos meses solo. Es muy duro".

Sobre si se arrepiente de lo que ocurrió, fue claro: "Yo no me arrepiento de nada de lo que hice en esa playa, porque fui a ver un partido de fútbol, fui a seguir los colores que yo amo y a mí me vinieron a agredir".

"¿Qué tengo que hacer? ¿Mirar para el costado, irme? Lamentablemente me tengo que defender y tengo que defender a la gente también", afirmó.

Aunque reconoció que hubo situaciones que se salieron de control, reafirmó que su conducta respondió a un intento de protección: "Pasaron cosas que no debían pasar y que por ahí se nos escaparon de las manos, pero yo no me arrepiento de nada".

"Lamento la situación y cómo terminó todo, pero en cuanto a lo que yo hice en la playa, no me arrepiento de nada", expresó.

Consultado sobre si piensa volver a viajar para ver a Peñarol, respondió: "Este año le di mi palabra a mi madre de que no iba a viajar. Pero mi sueño es seguir a Peñarol por el mundo. Y lo voy a seguir haciendo".