El partido iba 2-1 y faltaban instantes para que terminara el alargue.
Una regla muy pocas veces aplicadas en la historia del fútbol terminó anticipando la consagración de Racing Club de Avellaneda en la final del Trofeo de Campeones del fútbol argentino.
Cuando al alargue le quedaban algunos instantes y Racing se imponía 2-1, Boca recibió su quinta expulsión y el juez terminó el partido. Un equipo puede jugar hasta con siete jugadores en cancha, una vez que se consuma el quinto expulsado se debe dar por ganado el encuentro al equipo rival.
El partido fue muy peleado, con numerosos momentos de discusión entre los jugadores.
Los goles fueron de Norberto Briasco para Boca y Matías Rojas y Carlos Alcaraz para la "Academia".
Boca sufrió las expulsiones de Sebastián Villa a los 95 en una discusión al final del tiempo regular, de Alan Varela a los 100, de Luis Advíncula a los 125, Frank Fabra a los 128 y Darío Benedetto a los 130. También fue expulsado, ya cuando estaba en el banco de suplentes, Carlos Zambrano a los 126.
En Racing fueron expulsados Johan Carbonero a los 95 y Carlos Alcaraz cuando festejó el gol decisivo.

