Barriola denunció que en las últimas horas recibió insultos y amenazas. "Es duro. Me han dicho cosas horribles", lamentó.
La primera final de la Liga Uruguaya de Básquetbol estuvo marcada no solo por la gran actuación de Luciano Parodi y la victoria de Hebraica y Macabi sobre Nacional, sino por una impresionante lesión de uno de los extranjeros que estaba en cancha, el estadounidense Frank Hassell.
A falta de un minuto para que termine el tercer cuarto, Hassell penetró y cuando iba a lanzar fue "cortado" por el jugador de Nacional Miguel Barriola. En el momento pareció una falta fuerte pero habitual en el marco de una final. Sin embargo, al caer, el jugador de Hebraica comenzó a golpear el suelo y gritar expresando dolor. El golpe en la cabeza le había fracturado el cráneo.
Lo que siguió fueron 15 minutos de espera hasta que llegó la primera ambulancia y lograron llevarse al jugador al hospital. Donde se le realizó una tomografía y se lo internó. Este miércoles recibió el alta y ya está en su domicilio, pero no volverá a jugar por entre dos y tres meses.
Telemundo dialogó con Barriola este miércoles de mañana. Lamentó lo ocurrido y contó que está viviendo un momento de "dolor". "Saben que juego fuerte, al límite, duro. Cuando me voy del reglamento se me castiga, pero nunca tuve un episodio de lastimar a un compañero en 15 años", dijo.
"Fue un encontronazo de partido que lamentablemente terminó con este episodio de la fractura. Es la primera vez en mi carrera que me pasa esto. Son momentos difíciles para mí, para la gente que está conmigo porque siento por dentro un dolor bárbaro de haber lastimado a un colega sin intención", manifestó.
Consultado sobre cómo vivió la jugada, relató: "Fue muy rápido. Él penetra y yo le trato de robar la pelota, de hecho tocó la pelota. Sinceramente siento un golpe como cualquier golpe que se da uno con cualquier parte del cuerpo. Pero lo veo boca abajo, golpeando el piso. Hasta ahí dije: 'bueno, habrá sido un golpe duro'. Cuando gira y le veo la frente se me vino el mundo abajo". Acto seguido fue corriendo a buscar al cuerpo médico de Nacional para que asistiera al extranjero rival.
Barriola también criticó la demora de la ambulancia. "Es bastante preocupante y la situación quedó al desnudo", cuestionó.
El fraybentino contó que desde ese momento el público rival fue "bastante hostil", pese a que lo conocen de cerca dado que el año pasado jugó en ese club. "Algunos creyeron que tenía intención", lamentó.
También se repitió un fuerte momento de tensión que incluso terminó con su expulsión al final del partido. Luego de realizar una segunda falta antideportiva fue descalificado y Manuel Romero, base de Hebraica le recriminó lo sucedido minutos atrás. Barriola apoyó su cabeza sobre el rival y fue expulsado por los árbitros que consideraron que hubo un cabezazo.
"(Sorprendió) sobre todo lo de Romero. Estaba al lado mío cuando pasa lo de Hassell y es al primero con quien hablo. Le digo que no lo puedo creer y me dice: 'Quedate tranquilo que yo sé que no hubo intención'. Pero después, no sé si por lo que habló en el banco, se sacó. Me vino a increpar y a insultar. Es entendible igual porque es su compañero de toda la temporada, no es fácil. También me hubiese molestado si me tocaban un compañero", narró.
La molestia escaló a situaciones irracionales más tarde. Barriola denunció que en las últimas horas recibió insultos y amenazas.
"Es duro. Me han dicho cosas horribles. Nacional me ha apoyado mucho. Esto sigue y tengo que tener la cabeza en el viernes (próximo partido)", indicó.
Barriola se comunicó con el médico de Hebraica el martes de noche y el miércoles de mañana para conocer cómo estaba Hassell y le dejó un mensaje en su cuenta de Instagram lamentándose por lo ocurrido.
"Lo quería ir a visitar pero el médico me dijo que dejemos pasar el tiempo porque puede estar molesto. Si el viernes tengo la oportunidad y lo encuentro en el Palacio Peñarol voy a ir pedirle la disculpas", cerró.

